CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.
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3 de diciembre de 2021

ASUMAMOS LA ACTITUD DE VÍRGENES


Asumamos la actitud de vírgenes.
Así
nos quieren ellos.


Forniquemos mentalmente,
suave, muy suave,
con la piel de algún fantasma.


Sonriamos
femeninas
inocentes.


Y a la noche clavemos el puñal
y brinquemos al jardín
abandonemos
esto que apesta a muerte.


Ana Maria Rodas

11 de octubre de 2021

LAVÉMONOS EL PELO


Lavémonos el pelo
y desnudemos el cuerpo.

Yo tengo y tú también
hermana,
dos pechos
y dos piernas y una vulva.

No somos criaturas
que subsisten con suspiros.

Ya no sonriamos
ya no más falsas vírgenes.

Ni mártires que esperan en la cama
el salivazo ocasional del macho.


Ana Maria Rodas

19 de septiembre de 2021

LIMPIASTE LA ESPERMA


Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.


Diste el manotazo al testimonio
pero no al recuerdo.


Ahora
yo aquí, frustrada,
sin permiso para estarlo
debo esperar
y encender el fuego
y limpiar los muebles
y llenar de mantequilla el pan.


Tú comprarás con sucios billetes
tu capricho
pasajero


A mí me harta un poco todo esto
en que dejo de ser humana
y me transformo en trasto viejo.


Ana Maria Rodas

15 de agosto de 2021

ESTAMOS HECHOS DE RECUERDOS


Estamos hechos de recuerdos
de un pelo rubio
de un pecho
de cuatro
cigarrillos
moribundos.
De rítmicos movimientos.


El ron se hunde, ruidoso, en la garganta
10,000 células muertas
y el deseo ametralla
en los dedos.


Ana Maria Rodas

24 de julio de 2021

LUNAS QUE CAÍAN A PEDAZOS...



Lunas que caían a pedazos
descolgadas del cielo,
lunas nuevas no vistas nunca.
Lunas llenas a ratos
me inundaron la garganta de llanto.


Lunas siempre fueron lunas.


¿A dónde ha ido todo?
¿Qué viento de cuarenta años borró tu
carne de mi carne?


Ariosto envió a Orlando
el furioso
a buscar su sanidad mental
a ese lugar lechoso donde uno encuentra
todo
lo que se pierde en la tierra.


¿A dónde iré a buscar yo
el calor de las noches,
la lluvia tibia,
las cenas de sopa de fideos?

Nos comimos
la luna a pedazos. Casi duró cuatro años.



Ana Maria Rodas

9 de julio de 2021

DOMINGO 12 DE SEPTIEMBRE, 1937


Domingo 12 de septiembre, 1937
a las dos de la mañana: nací.
De ahí mis hábitos nocturnos
y el amor a los fines de semana.


Me clasificaron: nena, rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.


Me acompañan tres hijas y dos perros:
lo que me queda de dos matrimonios.
Estudié porque no había remedio
afortunadamente lo he olvidado casi todo.


Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
Todo funciona en orden, por lo tanto,
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.


Y después lo cuento.


Ana Maria Rodas

17 de marzo de 2021

EMERJO



Emerjo
De las profundidades Huelo a sangre y a sal.
Soy el océano
que se mueve crujiendo arrastrando
deseos
temores
visiones
entre los dedos.


Soy un pantano humeante lleno
de sensuales animales viscosos.
Soy el calor el agua el trueno
esta jungla prehistórica
este bosque tropical.


Me hundo en lo desconocido. No sé
A
Dónde
Regreso.
Al resurgir sólo experimento
La certeza triunfal de haber sobrevivido el viaje.


Ana Maria Rodas

1 de marzo de 2021

EL MAS HERMOSO MITO INVENTADO POR EL HOMBRE



El más hermoso mito inventado por el hombre
más hermoso que Dios
o el hermoso ideal del socialismo
y el dinero que acumulan los ricos.
Más hermoso que el odio, la invención más hermosa.
El amor.


Ana Maria Rodas

1 de febrero de 2021

EN AQUEL TIEMPO LA SOLEDAD ERA UN CILICIO


En aquel tiempo la soledad era un cilicio
prendido constantemente a mi cuerpo.
Ahora es la estancia perfecta
mi refugio
cuando salgo finalmente de ti.


Ana Maria Rodas

28 de diciembre de 2020

COMO YA RECORRISTE LA VIA MAS ANCHA



Como ya recorriste la vía más ancha
no tienes interés
en sus peces, ni en sus pechos.

Pegado a tu pedestal
porque tú
también
tienes uno de esos
mueve los hilos de tu trama

y te olvidas
que hasta ayer
te empujaba el sentimiento.


Ana Maria Rodas

14 de mayo de 2020

DE ACUERDO



De acuerdo,
soy arrebatada, celosa,
voluble
y llena de lujuria.


¿Qué esperaban?


Que tuviera ojos,
glándulas,
cerebro, treinta y tres años
y que actuara
como el ciprés de un cementerio?


* * *


Hoy he descubierto la belleza
de ser yo misma.
No,
no fue así;
me lo enseñaste.


Pero al hacerme mujer,
al mostrarme que los seres
son tan libres,


comprendí
que libre-yo
y libre-tú
podamos tomarnos de la mano
y realizar la unión sin anularnos.


Por eso me apretujo dentro de mí misma
hasta salir las lágrimas
y en el pelo
se me prende
el sabor salado del olvido.


Algún imbécil dijo
que el poeta es la clave del mundo.


¡Mentira!
A mi sólo me queda encogerme hacia dentro
y esperar
ciegamente
un sonido, una expresión cualquiera
y que alguien
donde quiera que esté
emita una señal diciéndome que existo.


* * *


Los teléfonos debieran ser parte
de la poesía,
la poesía está llena de recuerdos.
Hoy, una llamada solitaria
hizo rodar de nuevo el pasado a mi falda.


Se murieron tres años,
casi cuatro.


Un bigote se movió sobre unos labios
murmurando
cosas triviales, de todos los días,
que cómo están los niños,
si al fin me voy a Francia,
que la perra tiene
tres cachorros,
que cómo creció Carlos.


Y el teléfono de ayer me dijo
cuánto te quiero.
Cuánto te extraño.


* *

Te me acabas
como la vela que lanza
su último fuego.
Como el asomo de vida que la final
remueve al que está ya casi muerto.
¡Cómo es de extraño
escribir poemas
para alguien que fue
y que comienza a diluirse en el cerebro!


Ana Maria Rodas

15 de febrero de 2020

¿DONDE TE HAS ESCONDIDO EN ESTE TIEMPO?


¿Dónde te has escondido en este tiempo?
Bajo tus mismas faldas.
Enfundada en tu propia fortaleza negaste la evidencia.
¿Qué evidencia
puede haber si no vas a un entierro?


¿Quién ha muerto en esta eterna primavera?
¿Quién puede morir en este lugar de cielos y volcanes
qué se reflejan siempre en los maizales verdes?
¿Quién soy yo para sentir, ahora, después de la década perdida
este infame dolor que me destroza el pecho?

Soy la superviviente. La que cerró los ojos
y se llenó las orejas con cera.
La que pasó junto a las rocas sin escuchar las voces.
Ciega por propia voluntad para evitar la visión de los buitres
limpiándose los picos en los huesos.


Ana Maria Rodas

17 de noviembre de 2008

LA LUNA SIEMPRE



Redonda, hinchada de frotarse contra el cielo
rasga mi piel con su delgada luz
Cae sobre mi pelo
con la levedad de una sirena
que no se hubiera dado cuenta
que no posee piernas
Solivianta mi sangre
me enciende de locura
me regala una piel fosforescente
y me convierte
aceite hirviendo
en fauna
(cascos y cuernos y cabello desbocado
bajo el lúbrico soplo de lo oscuro)

Ana Maria Rodas

22 de mayo de 2008

LA SUPERVIVIENTE



Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
No necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.

Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.

Ana María Rodas

17 de mayo de 2008

ANIMAL QUE DESPIERTA




Soy la gata que camina dentro de mí
conmigo
las leves zarpas afelpadas
He bajado por el río
conservando el gusto por la caza
los ambiguos maullidos.

Cuando cierro los ojos atravieso los siglos.

Las arenas le dieron el color
a esta piel suave que esconde
una flor mojada entre las fauces
el oro egipcio se ve reflejado en la pupila
de esta gata
que demasiadas veces
recuerda su verdadera condición de fiera.

La Reina
de Saba habría dado la mitad de sus tierras
por tener estas garras.

Ana María Rodas

22 de febrero de 2008

LA MUJER QUE DUERME




La mujer ve la luna cruzar por el rectángulo
y abraza al perro antes de abrirse al sueño.
Luna sobre la piel,
piel de sirena.
Sueños desportillados,
amaneceres blancos.
Se estira, lee lo que escriben sus amigos,
los ama tanto,
los ama a todos.
El penacho del volcán le avisa
que hay viento norte.
A los cincuenta y tantos, dueña de una ventana
de diez metros
de largo,
su vientre está dormido.
Las sábanas son frescas.
La ciudad gime.
La mujer sueña.

Ana María Rodas

27 de agosto de 2007

SUEÑOS DE LUNA



Te soñaba huyendo de mi lado,
yo lloraba como tonta sobre los cristales rotos
y encendía las luces para que se advirtieran
las vírgenes,
los adornos de plata,
la curva que la pared dibuja al internarse
en el terreno

denso, inexplicable
que es el sueño.

Ese de anoche,
en el que tú brincabas desnudo
mostrando la piel más oscura de tu sexo
y los dientes filudos de animal en celo.

Ana Maria Rodas

29 de junio de 2007

POETA



El viejo rito me posee

Varias noches sin sueño
después baja el río de sangre
me ahogo en ella y renazco
nueva como moneda
redonda como un sueño
perfecta en mi dolor
recordando sólo lo suficiente del pasado
para construir
la telaraña
con la que cubro mi cama de soltera.

Ana Maria Rodas