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28 de julio de 2025

EL DESEO A PEDIR VIENE QUE OS VEA




"Pede o desejo..."


El deseo a pedir viene que os vea.
No sabe lo que pide; está ofuscado.
Tanto mi amor, Señora, es afinado,
que no es dable saber lo que desea.

Cosa no hay por mínima que sea
que no quiera tener perenne estado;
al deseo no urge lo deseado,
para que nunca falle su tarea.

Mas, este puro afecto en mí no medra;
y como es ley para la ruda piedra
buscar su centro por naturaleza,

lo mismo el pensamiento por la humana
parte que de mí toma, se avillana
para incurrir, Señora, en tal flaqueza.


Luis de Camoes

27 de julio de 2025

JACOB





"Mais servira, se náo fóra
para tam largo amor tam curta a vida!"


Siete años de pastor Jacob servía
al padre de Raquel, serrana bella;
no pensaba en Labán, pensaba en ella,
ella era el premio que su afán quería.

Los días, esperando un solo día
pasaba, contentándose con vella;
pero Labán, con pérfida querella,
en lugar de Raquelle daba a Lía.

Al ver Jacob que sin razón le niega
Labán artero aquella prenda cara,
cual si no la tuviese merecida,

otros siete años a servir se entrega
diciendo: «¡Más sirviera, si bastara
a tan larga pasión tan corta vida!»


Luis de Camoes

26 de julio de 2025

CUANTO QUISO FORTUNA QUE TUVIERA




"Enquanto quis Fortuna..."


Cuanto quiso Fortuna que tuviera
la esperanza de algún contentamiento
el regusto de un suave pensamiento
hízome que sus frutos describiera.

Mas, recelando amor que descubriera
secretos que causaran detrimento,
la mente oscureciome con tormento
para que sus engaños no dijera,

Vosotros los que amor mantiene afectos
a su voltario giro, cuando en breve
libro viéredeis cosas tan extremas,

sabed que son verdades, no defectos;
y que tan solo si el amor os mueve
habreis la comprensión de mis poemas.


Luis de Camoes

25 de julio de 2025

ESTA-SE A PRIMAVERA





Se está la Primavera trasladando
a vos, Señora, deleitosa, honesta,
y en vuestro porte a destellar se apresta,
nardos, lirios y rosas dibujando.

Así, vuestra prestancia matizando,
Natura cuanto puede manifiesta;
y el monte, el río, el prado, la floresta,
de vos, Señora, estanse enamorando.

Si agora non queredes que el que os ama
recoger pueda el fruto de estas flores,
perderán toda gracia a vuestros ojos.

Lástima fuera, mi preciosa Dama,
que amor sembrara en vos tantos primores
si vuestra privación los vuelve abrojos.


Luis de Camoes

24 de julio de 2025

DONDE LAS ARMAS TUVE MAS A MANO



"Tomou-me vossa vista..."


Donde las armas tuve más a mano
cautivo me tomó vuestra mirada:
que de buscar defensa a la emboscada
de vuestros ojos, el empeño es vano.

Para triunfo más pleno y soberano,
ver esperásteis mi razón armada;
inútil fue, pues cosa es demostrada:
contra el del Cielo no hay poder humano.

Pero, magüer os haya garantido
vuestro destino excelso esta victoria,
reparad que bien poco os ha servido:

Si en verdad Vos me hallasteis preparado,
Vos en vencerme a mí no lleváis gloria:
la llevo yo por ser de Vos vencido.


Luis de Camoes

23 de julio de 2025

EL VASO RELUCIENTE Y CRISTALINO




El vaso reluciente y cristalino,
de ángeles agua clara y olorosa,
de blanca seda ornado y fresca rosa,
ligado con cabellos de oro fino,

bien claro parecía el don divino
labrado por la mano artificiosa
de aquella blanca ninfa, graciosa
más que el rubio lucero matutino.

raxado de los blancos miembros bellos,
y en el agua vuestra ánima pura.
Son las prisiones y la ligadura
con que mi libertad fue asida dellos.


Luis de Camoes

22 de julio de 2025

TRANSFORMA-SE O AMADOR




Transfórmase el que ama en cosa amada
por obra y gracia de alta fantasía;
después el corazón ya nada ansía,
pues lleva en sí la parte deseada.

Si en ella está mi alma transformada,
también sosiega el cuerpo su porfía;
sólo en sí mismo descansar podría,
pues que a su vida el alma está ligada.

Pero esta radiante semidiosa,
que como el atributo en el sujeto
con mi alma se funde y se conforma,

viste mi pensamiento en luz radiosa,
y el vivo y puro amor de que es objeto,
cual la materia simple, busca forma.


Luis de Camoes

21 de julio de 2025

DE COMO ESTOY ME HALLO TAN INCIERTO



"Tanto de meu estado..."


De cómo estoy me hallo tan incierto
que en vivo ardor temblando estoy de frío;
sin causa alternamente lloro y río;
abarco el orbe pero nada advierto.

Es todo mi sentir un desconcierto;
un fuego el alma, la mirada un río;
de pronto espero, al punto desconfío;
ora divago, de repente acierto.

Estando en tierra al cielo me levanto;
milenios son mis horas; ningún .día
he podido vivir sólo una hora.

¿Pregúntasme el por qué de este quebranto?
Responderlo no sé... Tal vez sería
sólo porque os miré, dulce Señora.


Luis de Camoes

20 de julio de 2025

MUDAN LOS TIEMPOS Y LAS VOLUNTADES




"Mudan-se os tempas..."


Mudan los tiempos y las voluntades;
se muda el ser, se muda la confianza;
el mundo se compone de mudanza
tomando siempre nuevas calidades.

De continuo miramos novedades
diferentes en todo a la esperanza;
del mal queda la pena en la membranza;
y del bien, si hubo alguno, las saudades.

Torna el tiempo a cubrir con verde manto
el valle en que la nieve relucía:
igual en mí se torna lloro el canto.

Y, salvo este mudar de cada día,
mudanza, hay otra de mayor espanto:
que no se muda ya como solía.


Luis de Camoes

19 de julio de 2025

AL VER VUESTRA BELLEZA, OH AMOR MIO



Al ver vuestra belleza, oh amor mío,
de mis ojos dulcísimo sustento,
tan elevado está mi pensamiento
que conozco ya el cielo en vuestro brío.

Y tanto de la tierra me desvío
que nada estimo en vuestro acatamiento,
y absorto al contemplar vuestro portento
enmudezco, mi bien, y desvarío.

Mirándonos, Señora, me confundo,
pues todo el que contempla vuestro hechizo
decir no puede vuestras gracias bellas.

Porque hermosura tanta en vos ve el mundo
que no le asombra el ver que quien os hizo
es el autor del cielo y las estrellas.


Luis de Camoes

4 de diciembre de 2021

VOS TENES MI CORAZON






Mi corazón me han robado;
y Amor viendo mis enojos,
me dijo: Fuete llevado
por los más hermosos ojos
que desque vivo he mirado.


Gracias sobrenaturales
te lo tienen en prisión.
Y si Amor tiene razón,
señora, por las señales,
vos tenéis mi corazón.


Luis de Camoes

5 de septiembre de 2021

CANCIÓN II


Mote


Irme quiero, madre,
a aquella galera,
con el marinero
a ser marinera


Voltas


Madre, si me fuere,
do quiera que yo,
no lo quiero yo,
que el Amor lo quiere.
Aquel niño fiero
hace que me muera
por un marinero
a ser marinera.


Él, que todo lo puede,
madre, no podrá,
pues el alma va,
que el cuerpo se quede.
con él, por quien muero
voy, porque no muero
voy, porque no muera:
que si es marinero,
seré marinera.


Es tirana ley
del niño señor
que por un amor
se deseche un rey.
Pues desta manera
quiero irme, quiero,
por un marinero
a ser marinera.


Decid, ondas, ¿cuándo
vistes vos doncella,
siendo tierna y bella
andar navegando?
Mas ¿qué no se espera
de aquel niño fiero?
Vea yo quien quiero:
sea marinera.


Luis de Camoes






18 de agosto de 2021

LOS LUSIADAS


Fragmento


Canto Primero.

Argumento del Canto Primero.

Navegación de los Portugueses por los mares Orientales: celebran los dioses un consejo: se opone Baco a la navegación: Venus y Marte favorecen a los navegantes: llegan a Mozambique, cuyo gobernador intenta destruirlos: encuentro y primera función de guerra de los Portugueses contra los gentiles: levan anclas, y pasando por Quiloa, surgen en Mombaza.




I

Las armas y varones distinguidos,
Que de Occidente y playa Lusitana
Por mares hasta allí desconocidos,
Pasaron más allá de Taprobana;
Y en peligros y guerra, más sufridos
De lo que prometía fuerza humana,
Entre remota gente, edificaron
Nuevo reino, que tanto sublimaron:


II

Y también los renombres muy gloriosos
De los Reyes, que fueron dilatando
El Imperio y la Fe, pueblos odiosos
Del África y del Asia devastando;
Y aquellos que por hechos valerosos
Más allá de la muerte van pasando;
Si el ingenio y el arte me asistieren,
Esparciré por cuantos mundos fueren.


III

Callen del sabio Griego, y del Troyano,
Los grandes viajes, conque el mar corrieron;
No diga de Alejandro y de Trajano
La fama las victorias que obtuvieron;
Y, pues yo canto el pecho Lusitano,
A quien Neptuno y Marte obedecieron,
Ceda cuanto la Musa antigua canta,
A valor que más alto se levanta.


IV

Vosotras, mis Tajides, que creado
En mí habéis un ingenio, nuevo, ardiente;
Si siempre, en verso humilde, celebrado
Fue por mí vuestro río alegremente.,
Dádme ahora un son noble y levantado,
Un estilo grandílocuo y fluyente,
Con que de vuestras aguas diga Apolo,
Que no envidian corrientes del Pactolo.


V

Dádme una furia grande y sonorosa,
Y no de agreste avena o flauta ruda:
Más de trompa canora y belicosa,
Que arde el pecho, y color al rostro muda:
Canto digno me dad de la famosa
Gente vuestra, a quien Marte tanto ayuda:
Que se extienda por todo el universo,
Si tan sublime asunto cabe en verso.


VI

Y vos, ¡oh bien fundada aseguranza,
De la Luseña libertad antigua,
Y no menos ciertísima esperanza
De la extensión de cristiandad exigua!
Vos, miedo nuevo de la Maura lanza,
En quien hoy maravilla se atestigua,
Dada al mundo por Dios, Rey sin segundo,
Para que á Dios gran parte deis del mundo:


VII

Vos, tierno y nuevo ramo floreciente
De una planta, de Cristo más amada
Que otra alguna nacida en Occidente,
Cesárea, o Cristianísima llamada:
Mirad el vuestro escudo, que presente
Os muestra la victoria ya pasada,
En el que os dió, de emblemas por acopio,
Los que en la Cruz tomó para sí propio:


VIII

Vos, poderoso Rey, cuyo alto imperio
El primero ve al sol en cuanto nace,
Y en el medio después del hemisferio,
Y el último, al morir, saludo le hace:
Vos, que yugo impondréis y vituperio
Al jinete Ismaelita y duro Trace,
Y al turco de Asia y bárbaro gentío,
Que el agua bebe aún del sacro río:


IX

Breve inclinad la majestad severa
Que en ese tierno aspecto en vos contemplo,
Que luce ya, como en la edad entera,
Cuando subiendo iréis al arduo templo;
Y ora la faz, con vista placentera,
Poned en nos: veréis un nuevo ejemplo
De amor de patrios hechos valerosos,
Sublimados en versos numerosos.


X

Amor veréis de patria, no movido,
De vil premio, mas de alto casi eterno;
Que no es un premio vil ser conocido
Por voz que suba del mi hogar paterno.
Oid; veréis el nombre engrandecido
Por los de quienes sois señor superno,
Y juzgareis lo que es más excelente,
Si ser del mundo Rey, o de tal gente.


XI

Oíd, que no a los vuestros con hazañas
Fantásticas, fingidas, mentirosas,
Veréis loar, cual hacen las extrañas
Musas, de engrandecerse deseosas:
Las nuestras, no fingidas, son tamañas,
Que a las soñadas vencen fabulosas,
Y con Rugiero a Rodamonte infando
Y, aun siendo verdadero, hasta a Rolando.


XII

Os daré en su lugar un Nuño fiero,
Que hizo al reino y al Rey alto servicio:
Un Égas y un Don Fúas; que de Homero,
Para ellos solos el cantar codicio;
Y por los doce Pares daros quiero,
Los doce de Inglaterra y su Magricio;
Y os doy, en fin, a aquel insigne Gama,
Que de Eneas también vence la fama.


XIII

Y si del Franco Carlos en balanza,
O de César queréis igual memoria,
Ved al primer Alfonso, cuya lanza
Oscurece cualquiera extraña gloria:
Y a aquel que al nuevo reino aseguranza
Dejó, con grande y próspera victoria,
Y a otro Juan, siempre invicto caballero,
Y al quinto Alfonso, al cuarto y al tercero.


XIV

Ni dejarán mis versos olvidados
A aquellos que en los reinos de la Aurora,
Alzaron, con sus hechos esforzados,
Vuestra bandera, siempre vencedora:
A un Pacheco glorioso, a los osados
Almeidas, por quien siempre Tajo llora:
Al terrible Alburquerque y Castro fuerte,
Y otros, con quien poder no halla la muerte.


XV

Y hora (que en estos versos os confieso.
Sublime Rey, que no me atrevo a tanto)
Tomad las riendas del imperio vueso
Y dad materia a nuevo y mayor canto:
Y empiecen a sentir el duro peso
(Que por el mundo todo cause espanto)
De ejércitos y hazañas singulares,
De África tierras y de Oriente mares.


XVI

El Mauro en vos los ojos pone frío,
Viendo allí su suplicio decretado:
Por vos solo el gentil bárbaro impío
Al yugo muestra el cuello ya inclinado:
Tétis todo el cerúleo poderío
Para vos tiene, en dote, preparado:
Que, aficionada al rostro bello y tierno,
Adquiriros desea para yerno.


XVII

Míranse en vos, de la eternal morada,
De los avos las dos almas famosas,
Una en la paz angélica dorada,
Otra en las duras lides sanguinosas;
En vos hallar esperan renovada
Su memoria y sus obras valerosas;
Y allá os muestran lugar, como acá ejemplo,
Que abre al mortal de eternidad el templo.


XVIII

Mas mientras ese tiempo se dilata
De gobernar los pueblos, que os desean
Dad a mi atrevimiento ayuda grata,
Para que estos mis versos vuestros sean:
Y mirad ir cortando el mar de plata
A vuestros argonautas, porque vean
Que son vistos de vos en mar airado;
Y a ser, acostumbraos, invocado.


XIX

Ya por el ancho Océano navegaban,
Las inconstantes ondas dividiendo:
Los vientos blandamente respiraban,
De las náos la hueca lona hinchendo:
Blanca espuma los mares levantaban,
Que las tajantes proras van rompiendo
Por la vasta marina, donde cuenta
Proteo su manada turbulenta;


XX

Cuando los Dioses del Olimpo hermoso,
Dó está el gobierno de la humana gente,
Van a verse en consejo majestoso
Sobre futuras cosas del Oriente:
Del cielo hollando el éter luminoso,
Van, por la Láctea vía juntamente,
Convocados de parte del Tonante,
Por el nieto gentil del viejo Atlante.


XXI

Dejan de siete cielos regimiento,
Que por poder más alto les fué dado;
Poder que, con el solo pensamiento,
Cielo y tierra gobierna, y mar airado:
Allí juntos se ven en un momento,
Los que habitan Arturo congelado,
Los que tienen el Austro y partes donde
La aurora nace, el rojo sol se esconde.


XXII

Estaba el padre allí sublime y dino
Que vibra el fiero rayo de Vulcano,
En asiento de estrellas cristalino,
Con semblante severo y soberano:
Exhalaba del rostro aire divino,
Que en divino tornára un cuerpo humano,
Con corona y el cetro rutilante,
De otra piedra más clara que el diamante.


XXIII

Más abajo, en asientos tachonados,
De perlas y oro lúcidos, estaban
Todos los otros dioses asentados,
Según saber y juicio demandaban.
Los antiguos preceden honorados:
Los menores tras ellos se ordenaban;
Y aquí Júpiter alto, de este modo
Dijo, y llenó su voz el cielo todo:


XXIV

Eternos moradores del luciente
Estrellífero polo y claro asiento,
Si del esfuerzo grande de la gente
Lusa no habéis quitado el pensamiento,
Recordareis que existe permanente,
De los hados escrito anunciamiento;
Por el que han de olvidarse los humanos
De Asirios, Persas, Griegos y Romanos.


XXV

Ya les fué, bien lo visteis, concedido,
Que un poder, de recursos poco lleno,
Tomase Mauro fuerte y guarnecido
Todo el suelo que riega el Tajo ameno:
Y luego le asistió, contra el temido
Castellano, favor alto y sereno:
Así que siempre, en fin, con fama y gloria,
Victoria consiguió tras de victoria. (...)


Luis de Camoes


27 de abril de 2021

VERSO AJENO




Glosa

Mi corazón me han robado,
y Amor, viendo mis enojos,
me dijo: Fuiste llevado
por los más hermosos ojos
que desque vivo he mirado.
Gracias sobrenaturales
te lo tienen en prisión.
Y si amor tiene razón,
señora, por las señales,
vos tenéis mi corazón.


Mote

Ojos, herido me habéis,
acabad ya de matarme;
mas, muerto, volvé a mirarme,
porque me resucitéis.


Luis de Camoes

5 de octubre de 2020

CANCIÓN


Mote


Ojos heridos me habéis,
acabad ya de matarme;
mas, muerto, volvé a mirarme,
porque me resucitéis.


Voltas


Pues me distes tal herida
con gana de darme muerte,
el morir me es dulce suerte,
pues con morir me dais vida.
Ojos, ¿qué os detenéis?
Acabad ya de matarme;
mas, muerto, volvé a mirarme,
porque me resucitéis.


Gutierre de Cetina

4 de enero de 2020

¿QUE VERE QUE ME CONTENTE?



Desque una vez yo miré,
señora, vuestra beldad,
jamás por mi voluntad
los ojos de vos quité.
Pues sin vos placer no siente
mi vida, ni lo desea,
si no queréis que yo os vea,
¿Qué veré que me contente? 


Luis de Camoes