21 de agosto de 2018

NOCHE DE FOGATAS




Suena con fuerza de acero
la madera en la hojalata
al compás del corazón
de un pueblo que se desangra,
y lucha por evitar
que le roben la esperanza.
¡Sin fusiles y sin bombas
con cacerolas de lata...
Mi pueblo se hizo escuchar
la noche de las fogatas!


Como pasa casi siempre
cuando la gente se cansa;
el pueblo les dijo basta
a los señores que mandan.
Peregrinando en silencio
fue hasta la historica plaza
la plaza de los reclamos,
la de mayo, la de Octubre,
la de las madres en ronda,
plaza de la esperanza.


Pero esta vez fue distinto
no habia botas ni pancartas
solo estaba el pueblo unido
a la luz de las fogatas.
Nadie sabe bien por qué;
los gestores de la nada
mancillaron la protesta
con la furia y con la rabia,
y en el piso se quedó 
mi bandera ensangrentada.


Oíd mortales el grito;
qué el pueblo jamás se calla,
y esta vez para la historia
ha ganado una batalla.


Felipe Evangelista

20 de agosto de 2018

EL INCONSTANTE


 Los ojos se me fueron 
 tras una morena que pasó.   
Era de nácar negro, 
 era de uvas moradas,  
y me azotó la sangre  
con su cola de fuego.   

Detrás de todas me voy.   
Pasó una clara rubia  
como una planta de oro  
balanceando sus dones.  

Y mi boca se fue  
como con una ola  
descargando en su pecho  
relámpagos de sangre.   

Detrás de todas me voy.   
Pero a ti, sin moverme,  
sin verte, tú distante,  
van mi sangre y mis besos,  
morena y clara mía,  
alta y pequeña mía,  
ancha y delgada mía,  
mi fea, mi hermosura,  
hecha de todo el oro  
y de toda la plata,  
hecha de todo el trigo  
y de toda la tierra,  
hecha de toda el agua  
de las olas marinas,  
hecha para mis brazos,  
hecha para mis besos,  
hecha para mi alma.  

     
Pablo Neruda

19 de agosto de 2018

REPRENSION CONTRA LOS POETAS ESPAÑOLES





Pues la sancta Inquisición
Suele ser tan diligente
En castigar con razón
Cualquier secta y opinión
Levantada nuevamente,
Resucítese Lucero,
A corregir en España
Una tan nueva y extraña,
Como aquella de Lutero
En las partes de Alemaña.


Bien se pueden castigar
A cuenta de anabaptistas,
Pues por ley particular
Se tornan a baptizar
Y se llaman petrarquistas.
Han renegado la fee
De las trovas castellanas,
Y tras las italianas
Se pierden, diciendo que
Son más ricas y loçanas,


El juicio de lo cual
Yo lo dexo a quien más sabe;
Pero juzgar nadie mal
De su patria natural
En gentileza no cabe;
Y aquella cristiana musa
Del famoso Joan de Mena,
Sintiendo desto gran pena,
Por infieles los acusa
Y de aleves los condena.


"Recuerde el alma dormida"
Dice don Jorge Manrique;
Y muéstrese muy sentida
De cosa tan atrevida,
Por que más no se platique.
Garci-Sánchez respondió:
"¡Quién me otorgase, señora,
Vida y seso en esta hora
Para entrar en campo yo
Con gente tan pecadora!"


"Si algún Dios de amor había,
Dixo luego Cartagena,
Muestre aquí su valentía
Contra tan gran osadía,
Venida de tierra ajena".
Torres Naharro replica:
"Por hacer, Amor, tus hechos
Consientes tales despechos,
Y que nuestra España rica
Se prive de sus derechos".


Dios dé su gloria a Boscán
Y a Garcilaso poeta,
Que con no pequeño afán
Y por estilo galán
Sostuvieron esta seta,
Y la dexaron acá
Ya sembrada entre la gente;
Por lo cual debidamente
Les vino lo que dirá
Este soneto siguiente:


Cristobal castillejo

18 de agosto de 2018

BASTA Y SOBRA






¿Tú piensas que te quiero por hermosa,
Por tu dulce mirar,
Por tus mejillas de color de rosa?
Sí, por eso y por buena, nada más.


¿Que entregada a la música y las flores,
No aprendes a danzar?
Pues me alegra, me alegra que lo ignores;
Yo te quiero por buena, nada más.


¿Que tu ignorancia raya en lo sublime,
De Atila y Gengis-Khan?
¡Qué muchacha tan ciega!... Pero, dime:
Si lo supieras, ¿te querría más?

Rafael Obligado


17 de agosto de 2018

EL MAR NO ES MAS QUE UN POZO






El mar no es más que un pozo de agua oscura,
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.


Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.


El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.


La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.

Idea Vilariño

16 de agosto de 2018

POESIA









¡Poesía inmortal, cantarte anhelo!
¡Mas mil esfuerzos he de hacer en vano!
¿Acaso puede al esplendente cielo
Subir altivo el infeliz gusano?


Tú eres la sirena misteriosa
Que atrae con su voz al navegante,
¡Eres la estrella blanca y luminosa!
¡El torrente espumoso y palpitante!


Eres la brisa perfumada y suave
Que juguetea en el vergel florido,
¡Eres la inquieta y trinadora ave
Que en el verde naranjo cuelga el nido!


Eres la onda de imperial grandeza
Que altiva rueda vomitando espuma,
¡Eres el cisne de sin par belleza
que surca el lodo sin manchar su pluma!


Eres la flor que al despuntar la aurora
Entreabre el cáliz de perfume lleno,
¡Una perla blanquísima que mora
Del mar del alma en el profundo seno!


¿Y yo quién soy, que en mi delirio anhelo
Alzar mi voz para ensalzar tus galas?
¡Un gusano que anhela ir hasta el cielo!
¡Que pretende volar sin tener alas!

Delmira Agustini

15 de agosto de 2018

TU VENIAS






  
No me has hecho sufrir sino esperar.   
Aquellas horas  
enmarañadas, llenas  
de serpientes,  
cuando se me caía el alma y me ahogaba, 
 tú venías andando,  
tú venías desnuda y arañada, 
 tú llegabas sangrienta hasta mi lecho,  
novia mía,  
y entonces toda la noche caminamos  
durmiendo y cuando despertamos  
eras intacta y nueva,  
como si el grave viento de los sueños  
de nuevo hubiera dado  
fuego a tu cabellera y en trigo 
y plata hubiera sumergido 
 tu cuerpo hasta dejarlo deslumbrante.   

Yo no sufrí, amor mío,  
yo sólo te esperaba.  
Tenías que cambiar de corazón  
y de mirada después 
de haber tocado la profunda  
zona de mar que te entregó mi pecho.  

Tenías que salir del agua  
pura como una gota levantada  
por una ola nocturna.   

Novia mía, tuviste  
que morir y nacer, yo te esperaba.  

Yo no sufrí buscándote,  
sabía que vendrías,  
una nueva mujer con lo que adoro  
de la que no adoraba,  
con tus ojos, tus manos y tu boca  
pero con otro corazón  
que amaneció a mi lado  
como si siempre hubiera estado allí 
 para seguir conmigo para siempre. 

Pablo Neruda