CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

5 de marzo de 2026

SEPTENTRION





He paseado a orillas de la Folie.
A las preguntas de mi corazón,
Si no las planteaba,
Mi compañera cedía
-Así de imaginativa es la ausencia.
Y sus ojos decrecientes como el Nilo violeta
Parecían contar interminablemente sus ganancias que se extendían
Bajo las piedras frescas.

La Folie se tocaba con largas cañas cortantes.
En alguna parte aquel riachuelo vivía su doble vida.
El oro cruel de su nombre, súbitamente invasor,
Acudía a presentar batalla a la fortuna adversa.

Rene Char

EL AUTOBUS





Fui el último pasajero del día.
Estaba solo en el autobús.
Me sentía contento de que se estuvieran gastando tanto dinero
sólo para llevarme por la Octava Avenida arriba.
¡Conductor! Grité, estamos usted y yo esta noche.
huyamos de esta gran ciudad
a una ciudad más pequeña más propia para el corazón,
conduzcamos más allá de las piscinas de Miami Beach,
usted en el asiento del conductor, yo varios asientos más atrás,
pero en las ciudades racistas cambiaremos de lugar
para mostrar lo bien que le ha ido arriba en el norte,
y busquemos para nosotros alguna diminuta villa pesquera americana
en la Florida desconocida
y aparquemos justamente al borde de la arena,
un enorme autobús como una señal,
metálico, pintado, solitario,
con matrícula de Nueva York.

Leonard Cohen

4 de marzo de 2026

EN UN CORSE DE CALIDAS ENTRAÑAS




A Paz González


En un corsé de cálidas entrañas
duerme una estrella, pasionaria o rosa,
y allí la casta Ester, la misteriosa
Cleopatra y otras cien reinas extrañas

con fieros gestos e indecibles mañas
anidan entre hiedra rumorosa.
Allí hierve el rubí que no reposa,
pulsan sus arpas mélicas arañas.

Allí en el cáliz de la noche umbría
sus perlas vierte el ruiseñor oscuro.
Allí sestea el fiel león del día.

En su escondido sésamo seguro
custodia el grifo de la fantasía
de hirviente manantial el fuego puro.

Rosa Chacel


AYER POR LA NOCHE








Ayer por la noche quise tomar un comprimido para dormir; me he dicho que si tomase más, dormiría mejor, y que si los tomase todos, dormiría, sin sueño, sin despertar, estaría muerta. (Llora.)...
He tomado doce...en agua caliente...
.......Como una masa. Y he tenido un sueño. He soñado lo que es. Me he despertado sobresaltada, muy contenta porque era un sueño; y cuando he sabido que era verdad, que estaba sola, que no tenía la cabeza encima de tu cuello y de tu hombro y mis piernas entre las tuyas, he sentido que ya no podía, que «no podía» vivir...., ligera y fría, y ya no sentía latir mi corazón y la muerte tardaba en venir; y como tenía una angustia espantosa, al cabo de una hora he telefoneado a Marta. No tenía valor para morir sola.... Querido......Querido......
Eran las cuatro de la mañana. Ella ha llegado con el médico que vive en su inmueble. Tenía más de cuarenta.
Parece ser que es muy difícil envenenarse y que siempre se equivoca uno de dosis. El doctor ha hecho una receta y Marta se ha quedado conmigo hasta esta noche. Le he suplicado que se marchase porque tú habías dicho que telefonearías una última vez, y tenía miedo de no poder hablar libremente......
Muy, muy bien..... En absoluto.... Si, es verdad....... Un poco de fiebre , treinta y ocho y tres ; era cosa nerviosa....
.........¡No te preocupes!...... ¡Qué torpe soy! Me había jurado no darte inquietudes, dejarte marchar tranquilo, decirte: «¡Hasta la vista!», como si tuviésemos, que volver a vernos, a encontrar mañana.......
......Tonta que es una.......¡Sí, sí, tonta!........ Se hace duro el volver a colgar, quedarse en la oscuridad......... ......... (Llora.).......¡Oiga! Creí que habían cortado.............. Tú eres bueno, querido.......... Mi pobre amorcito al que
he hecho daño......... Sí, habla, habla, di cualquier cosa........... Sufría hasta retorcerme por suelo y ha bastado que hables para que me sienta bien, para que cierre los ojos. ¿Sabes?, algunas veces cuando estábamos acostados, y yo tenía mi cabecita en su sitio, con el oído junto a tu pecho, y tú hablabas, yo oía tu voz, la misma exactamente que esta noche en el aparato..........¿Cobarde?..........Soy yo la Cobarde. Me habla jurado..... yo............¡De ninguna manera! Tú, que......., tú........., tú, que no me has dado siempre más, que felicidad.........
............Pero, querido, te lo repito; no es exacto. Puesto que yo sabía («yo sabía»), esperaba lo que ha ocurrido.
Mientras que tantas mujeres" imaginan Pasar su existencia junto al hombre a quien aman y se enteran de la ruptura sin preparativos, «yo sabía»......................

...................... Ni siquiera te lo había dicho nunca; pero, fíjate, en casa de la modista, en una revista, vi tu fotografía...........Encima de la mesa...bien abiertas las páginas por su sitio.......
Es humano o más bien femenino...........Porque yo no quería estropear nuestras últimas semanas........., no, completamente natural............ No me hagas mejor de lo que soy................. ¡Oye! Estoy oyendo música.............
Digo que oigo música...............Venga, deberías golpear en la pared e impedir que esos vecinos toquen el gramófono a estas horas. Han cogido esas malas costumbres porque tú nunca vivías en tu casa..........
............Es inútil. Por lo demás, el doctor de Marta vendrá mañana.......... No, no, querido. Es un médico muy bueno,
y no hay razón alguna de que le ofenda mandando venir a otro........ No te preocupes..... que sí........ que sí..........
Ella te dará noticias.............................
..............Comprendo.....................Comprendo...................... Además, esta vez soy valiente, muy valiente..........
.....¿Qué?.............¡Oh!, sí, mil veces mejor. Si no hubieses llamado, estaría muerta.................
No................espera ,.................... espera.............................. Encontremos un medio.............
(Recorre la habitación de punta a cabo y su dolor le arranca lamentaciones.)
Perdóname. Yo sé que esta escena es intolerable y que tienes mucha paciencia, pero compréndeme; yo sufro, sufro.
Este hilo es el último que me une todavía a nosotros....................
.............................¿Anteayer por la noche? He dormido. Me había acostado con el teléfono..............
No, no. En mi cama............ Sí, ya lo sé. Soy ridícula, pero tenía el teléfono en la cama porque, a pesar de todo, estamos unidos por el teléfono. Llega hasta tu casa y, además, tenía la promesa de tu llamada. Así que figúrate que he tenido un
montón de sueños. Esta llamada era un verdadero golpe que tú me dabas y yo me caía, o bien un cuello, un cuello que se puede estrangular, o bien yo estaba en el fondo de un mar que se parecía al piso de Auteuil, y yo estaba unida a ti por
un tubo de escafandra y te suplicaba que no cortases el tubo; en fin, sueños estúpidos si se cuentan; únicamente que en el sueño tenían vida y era terrible............
Porque tú me hablas. Hace cinco años que vivo de ti, que tú eres mi aire respirable, el único; que paso el tiempo esperándote, creyéndote muerto si te retrasas, muriéndome por creer que estás muerto, reviviendo cuando entras y
por fin estás aquí, muriéndome de miedo cuando te marchas. Ahora tengo aire porque tú me hablas.
No es tan tonto mi sueño. Si cortas, cortas el tubo................................
.......De acuerdo, querido; he dormido. He dormido porque era la primera vez. El médico lo ha dicho: es una intoxicación. La primera noche se duerme. Y además el sufrimiento distrae, es completamente nuevo, se soporta.
Lo que no se soporta es la segunda noche, ayer, y la tercera, esta noche, dentro de unos minutos, y mañana, y pasado mañana, y días y días..., ¿qué va a hacer una, Dios mío?........

Jean Cocteau


3 de marzo de 2026

MEDIODIA






El sol cae aplomado.

El pájaro
alcanzando su sombra
se posa dulcemente sobre ella
en Bizerte,
Y un campesino corre...

Jean Cocteau

UNA MUSICA OSCURA, TENEBROSA




A María Zambrano


Una música oscura, temblorosa,
cruzada de relámpagos y trinos,
de maléficos hálitos, divinos,
del negro lirio y de la ebúrnea rosa.

Una página helada, que no osa
copiar la faz de inconciliables sinos.
Un nudo de silencios vespertinos
y una duda en su órbita espinosa.

Sé que se llamó amor. No he olvidado,
tampoco, que seráficas legiones,
hacen pasar las hojas de la historia.

Teje tu tela en el laurel dorado,
mientras oyes zumbar los corazones,
y bebe el néctar fiel de tu memoria.

Rosa Chacel

2 de marzo de 2026

A LA QUE RENACE DE LAS AGUAS






Las huellas de tus dedos
no se ven en las torres.

Pero yo leo sin descanso, 
en la soledad de la ermita junto al mar
los antiguos signos en donde tú estuviste hacia el año mil,
por los bosques, los pantanos, las ramas y las hojas, 
la arcilla pisada.

Dentro del corazón está la muerte
como una runa blanca de ceniza.

Acércate por el campo blanco o por el verde campo 
o por el campo negro, pero ven.

Detente ante la tumba
donde los dos estamos.


* * *


Este sonido triste que solloza
es mi espada románica que piensa.
Mi corazón oscuro la acompaña.


* * *


Yo soy un ser humano a pesar mío.
El espacio plateado de mi espíritu
penetra en el espacio gris del mundo.
¿Hasta cuándo?


* * *

Las hierbas son tan rubias como tú
lejos de la ceniza que me aleja
para siempre sin hierro.
La muerte es el pantano de las cruces,
Bronwyn.


* * *


Alucinante luz en que la luna
une la encina blanca desde el cieno
al cielo donde el hielo respalndece
azul en un silencio alucinado.
Bronwyn, enciende la llanura con tu voz.


* * *


Que las orquestas ciegas del martirio
acaben con los bosques, y los fuegos
de este incendio final, sacramentario.

Bronwyn, si no puedo ser tú, 
si no podemos ser ángel,
¿por qué la niebla es gris sobre el mar gris?


* * *


Piedras como rodillas tibias,
hierbas como cabellos rubios,
cielos como brazos de cielos.

Nace el amanecer como lo negro.
En las miradas siempre vuela el nunca.


* * *


Las ruinas de las runas en la roca
hablan de que yo estuve en este mundo,
donde el mar y la tierra de las nieblas
se funden y confunden.

La vida era una ausencia inagotable,
un laberinto de serpientes grises,
un pantano de rosas tenebrosas.


* * *


La cruz de las hogueras se ha deshecho,
las ruinas de las joyas se estremecen.

Se acerca el cementerio con los ojos
inundados de lágrimas.


* * *


Toma mi oscuro anillo inmemorial.

Mi armadura deshecha se deshace
y de sus mallas muertas salen fuegos
azules, Bronwyn; puedo verlos, tiemblan.

Tiro el guante de hierro, soy tu siervo.
El mar que me acompaña por un mar
de sombra se deshace en el vacío.

Estoy cansado de estar muerto y ser.


* * *


Toma mi oscuro anillo inmemorial.

Mi armadura deshecha se deshace
y de sus mallas muertas salen fuegos
azules, Bronwyn; puedo verlos, tiemblan.

Tiro el guante de hierro, soy tu siervo.
El mar que me acompaña por un mar
de sombra se deshace en el vacío.

Estoy cansado de estar muerto y ser.


* * *


Remolinos de cielos y de océanos
de incesantes distancias funerales.

El centro es lo lejano, y es allí
entre espirales grises y plateadas,
donde acaso la cruz es una cruz,
el cruce y el encuentro.

El centro es el lugar donde la imagen
habla desde su doble transparente.


* * *


Por el bosque del tiempo la noche del espacio,
el errar de mi busca, la boca de mi incendio.

En tus ojos, cayendo, un mar gris se levanta.
Lo espantoso es sencillo y está siempre muy cerca.


* * *


Bronwyn;
es un mar de ceniza, está subiendo.

Nuestras alas no existen por la noche.

La cabeza es de cera,
los ojos son espacio.

Te dejo entre los árboles del mundo
y este coro de gritos que persigna
mi estatura maldita.


* * *


Muerdo los sentimientos en el muérdago.
Mi espíritu está solo entre las hierbas.

Los demonios me buscan por los campos,
se disputan mi espada, mi armadura,
mis manos, mi cabeza, mis entrañas.

Mis hogueras de hierro se amontonan
y mis restos oscuros aún humean.

Me acaban de matar,
miro hacia donde vi tu aparición
hace mil años ya; pero la sangre
aún sale de mi boca.


* * *


Bajó el cielo a la tierra
y no era transparencia, era distancia.

Era un cristal de acero separando
lo unido.

Se perdieron las olas de los ojos
las flores de una cima donde un cuerpo era sólo.

El cielo exterminó las claridades humanas.
De su luz emanaba un absoluto
desasirse de todo lo tangible.

La pérdida nació como una piedra negra.


* * *


Se acercan las doradas procesiones
que grabarán mi cuerpo en una losa.

Déjame contemplarte todavía,
mientras mis ojos cambian de función
convirtiéndose en música azulada.

Bronwyn, el horizonte es una casa:
(la imagen incendiada de una casa).


* * *


Nunca he tocado nada de lo que tú eres.
Estás como una idea en un instante puro.
Clara en tu firmamento de firmeza blanca.
Desnuda Bronwyn, llámame, ya voy; caigo.


* * *


Mi espada transparente te bencice
x galáctica en el lago, luz,
pradera de cristal inesperable:
Bronwyn inmaculada, incensario.


* * *


La tumba es de carbón azul, la tumba
es como un cuerpo sonrosado y vivo.

Hic jacet.

Una espada sin nombre está parada
ante la puerta blanca del invierno.


* * *


Mensajera del más allá, tú vienes
con forma de mujer, pero el abismo
se cierne junto a ti tan dulcemente.

Bronwyn,
constelaciones pálidas esperan
en medio de otros cielos con tu luz.


* * *


Bronwyn, mi corazón,
si nunca has existido eres posible
porque la realidad es muerte viva.

Bronwyn, mi corazón,
tócame con tu nada y con tu nunca.


* * *


No siendo estás aquí junto a mi centro
de hierros desatados,
de distancias dispersas como el humo.

No siendo eres tan mía como yo.
Más mía, pues tu luz sobre mi niebla
vive.


* * *


Es tu dorada luz, aire lejano
lo que viene a los verdes arrecifes.
Dame la mano, Bronwyn, alejémonos
del mar.

Juan Eduardo Cirlot

ANTINOO






Tu nariz pensativa sostiene la balanza de tus hombros,
tan breve el balanceo quedaron en el fiel diestra y siniestra.
Dentro está el péndulo
dispuesto a señalar con su parada el perfecto equilibrio,
dispuesto a detenerse en el instante
en que comienza lo que no termina.

Tu nariz pensativa, meditativa y contempladora
de ti mismo,
de su último aliento se despide.
¡En él tu juventud, épico aroma!

Rosa Chacel


1 de marzo de 2026

LLEGAR EN SILENCIO





Despierto en la noche lleno de palabras
como envuelta entre las llamas de la música
se levanta una casa en la distancia.
Un perfume hay, un valle de silencio,
un lento roce o beso se aproximan, callando,
si llega el delirio, el fulgor solitario del insomnio.

Quiero entonces una silenciosa figura humana,
quiero un rostro hasta mí llegar, quedarse lento,
quiero unas manos, un pecho, unos devoradores labios,
todo lo que un nocturno cuerpo nos entrega.

Hasta mi habitación podría llegar
con un paso de ola o lenta nave,
prolongado el deseo, espina de las noches.

Extendería entre los terciopelos húmedos de los besos
sus cálidos brazos,
hasta no ser sino un cuerpo
abandonado calladamente sobre otro.

Hasta morir así, hasta juntar los labios, los pasos
que con los pasos míos
recorren, como también el viento de la noche,
desiertos corredores donde se oye
llorar el escondido amor entre las sombra

Fernando Charry Lara

DESHERENCIA






Antigua era la noche
Cuando la entreabrió el fuego.
Igualmente mi casa.

No se mata a la rosa
En las guerras del cielo.
Destierran a una lira.

Mi pena persistente
De una nube de nieve
Gana un lago de sangre.
La crueldad ama vivir.

Oh fuente que mentiste
A nuestros destinos gemelos,
Del lobo trazaré
Este único retrato pensativo.

Rene Char