CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

24 de septiembre de 2026

CUAN DELICADA LUZ ES LA DEL JOVEN






¡Cuán delicada luz es la del joven
y qué perfumada sombra la suya
junto a la mía, opaca, envolviendo el ascua
del indomable anhelo!
¡Cuánta fragilidad en su paso,
en su atención a lo inaudible
que le atrae desde mi distancia...!

Joven y lejano, remoto y esperanzado
muchacho que inauguras vacilante
tu diálogo conmigo.
No quiero respirar por no mustiarlas,
por no despojarte de hojas;
porque me gusta el verdor que trepa ávido
alcanzándote los ojos.

Limpios ojos tuyos, sin cenizas
de hogueras; sin racimos
de imágenes temblorosas.
Ojos tuyos intactos,
sobre tu boca que no prometió
ni mintió seguridades.

Y tu pecho nuevo y fresco,
la yerba olorosa de tu cabeza,
la firme inseguridad de tu paso...!

No duelo nostalgia de juventud;
si fuera joven no te amaría.
Es porque llevo tiempo en el corazón
y en las sienes,
por lo que tú, inesperado joven,
apareces adorablemente imposible.
Un chopo junto a la orilla
de mi agua cargada de paisajes
oscura de cielo oscuro de amanecer.

O un delicioso caballo moreno
piafando en los tréboles húmedos.
La copa del árbol que verdea alegre
arriba del oro otoñal que se deshoja
enfriando los jardines.

Eso eres tú. Te oigo afirmar que eres futuro
mientras no hay un presente que te ignore
ni te iguale, del cielo a la tierra!

Bendito sea el arranque
de tu vida deslumbrada y cálida,
ansiosa de apartar lo que conoces.
Corre, huye, no detengas tu paso
junto a ninguna fuente.
No mires los estanques -mis ojos-,
ni siquiera los ríos -mis brazos-,
muchísimo menos la mar:
mi boca fría y melancólica.

Espérate a ti mismo
en las locas encrucijadas del futuro.
¡Vete ya contigo!

¡Cuán dulce es el saber que eres ligero,
y sin memoria y sin piedad;
que eres un ciervo atravesando los montes!
Ágil muchacho esquivo,
impreciso y cierto, vulnerable y duro
como una palabra
que no me atrevo a decirte...
Como una pena inesperada
que me acumula el corazón.

Carmen Conde

23 de septiembre de 2026

LOS ALEMANES IBAN VESTIDOS DE GRIS, TU IBAS VESTIDA DE AZUL






Vivo mirando tus fotografías,
las del último agosto, cuando estabas
en una proa ajena y no pensabas
más que en tu soledad de ramas frías.

Presiento en tu figura otro paisaje,
otros amores rojos y paganos,
y siento que te rozan otras manos
como un puñal de fiebre, y un coraje

de celo y desazón me ahoga y vuelven
a morderme por dentro las entrañas.
Engáñame y no digas que me engañas,

di que me amas igual que se revuelven
las playas en sus olas. ¡Miénteme!
Di que no hay otro él. ¡Engáñame!

Luis Felipe Comendador

22 de septiembre de 2026

POR TELEFONO







Vagarea tu voz
y los recuerdos cálidos
la tarde abandonada
y sus aceites sucios
un silencio maligno
se enreda en las amarras
con el té de jazmín
las luciérnagas tristes
y el fuego que no sabes
que se enciende y se apaga.

Narcis Comadira

21 de septiembre de 2026

SOMBRA DORADA





A Frederic Amat


Brilla oscuro fulgor
dulce sombra dorada
recóndita insistente
que conmueve de afán
este mundo desierto
viva víscera tierna
juventud todavía.

Narcis Comadira

20 de septiembre de 2026

PRELUCIO A UN TEXTO EN PROSA







Venir de alguna parte que no es parte
de ninguna,
del cuarto lado de ese triángulo que forman
las dos cervezas y la chica rubia,
en este pub de Chelsea. Simplemente:
queremos tanto a Glenda.

Las papas fritas huelen a pescado
y el pescado no huele: esquives y
situaciones, estas líneas,
el barman pelirrojo y los Pink Floyd,
cada cosa desplaza lo vecino, lo empuja
a pulirse y brillar como el niño que brota de mujer.
Pero no hay como, aqui: las cosas
son lo que son porque son otras.

Sólo sé que respiro,
y que queremos tanto a Glenda.

Julio Cortázar

19 de septiembre de 2026

EN LA TIERRA DE NADIE





En la tierra de nadie, sobre el polvo
que pisan los que van y los que vienen,
he plantado mi tienda sin amparo
y contemplo si van como si vuelven.
Unos dicen que soy de los que van,
aunque estoy descansando del camino.
Otros "saben" que vuelvo, aunque me calle;
y mi ruta más cierta yo no digo.
Intenté demostrar que a donde voy
es a mí, sólo a mí, para tenerme.
Y sonríen al oír, porque ellos todos
son la gente que va, pero que vuelve.
Escuchadme una vez: ya no me importan
los caminos de aquí, que tanto valen.
Porque anduve una vez, ya me he parado
para ahincarme en la tierra que es de nadie.

Carmen Conde

18 de septiembre de 2026

BUENOS PROPOSITOS







Adiós la piel ligera,
de la mirada espejo.
Para hundirse en el pozo,
ganar peso, ser piedra.

Narcis Comadira

16 de septiembre de 2026

SIEMPRE EMPEZO A LLOVER






Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.

Julio Cortázar

15 de septiembre de 2026

EL UNIVERSO TIENE OJOS






Nos miran;
nos ven, nos están viendo, nos miran
múltiples ojos invisibles que conocemos de antiguo,
desde todos los rincones del mundo. Los sentimos
fijos, movedizos, esclavos y esclavizantes.
Y, a veces, nos asfixian.

Querríamos gritar, gritamos cuando los clavos
de las interminables vigías acosan y extenúan.
Cumplen su misión de mirarnos y de vemos;
pero quisiéramos meter los dedos entre sus párpados.

Para que vieran,
para que viéramos frente a frente,
pestañas contra pestañas, soslayando el aliento
denso de inquietudes, de temores y de ansias,
la absoluta visión que todos perseguimos.

¡Ah, si los sorprendiéramos, concretos,
coincidiendo en la fluida superficie del espejo!

Nos mirarán eternamente,
lo sabemos.
Y andaremos reunidos, sin hallarnos como mortales
en tomo a la misma criatura intacta
que rechaza a los ojos que ha creado.
¿Para qué, si no vamos a verla, aunque nos ciegue,
hizo aquellos y estos innumerables ojos?

Carmen Conde

14 de septiembre de 2026

CABO DE SAN SEBASTIAN







Noche de otoño.
De alabastro los cuerpos
vuelve la luna.
El tiempo, sangre abajo,
va hacia Ninguna Parte.

Narcis Comadira