CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

6 de octubre de 2026

SEPULCRO DE TARQUINIA



 ( Fragmentos )



Se abrieron las cancelas de la noche,
salieron los caballos a la noche,
campo de hielos, de astros, de violines,
la noche sumergió pechos y rosas,
noche de madurez envuelta en nieve
después del sueño lento del otoño,
después del largo sorbo del otoño,
después del huracán de las estrellas,
del otoño con árboles de oro,
con torres incendiadas y columnas,
con los muros cubiertos de rosales
tardíos.
Y tú en aquel tranvía salpicado
a la orilla del agua por las barcas,
por las luces y el viento, por las luces
y el viento y los faroles y los remos,
aquel rostro otoñal que no vería
nunca más, amor mío, nunca más,
detrás de los cristales del tranvía
con un sueño de potros en los ojos,
con un hato de ciervos en los ojos,
con un nido de tigres en los ojos,
y con la bruma de los cementerios,
y con los hierros de los cementerios,
y con las nubes rojas allá arriba
(encima de cipreses y aves muertas
del tomillo y los búcaros fragantes)
de los cementerios
navegando en tus ojos.

Se abrieron las cancelas a la noche,
salieron los caballos a la noche,
se agitaron las zarzas del recuerdo,
pasó un desierto (el mar) por mi recuerdo,
lloraba aquella niña en el camino
lleno de cruces

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

No eras feliz entonces, yo diría,
después de los conciertos, yo diría
que tu piel era suave como un cetro,
como un cetro preciada y dura y firme,
qué caja de viola todo el vientre,
yo diría
que un órgano sonaba por tus venas,
quién lo diría, todos te miraban
cruzando las murallas, bordeando
el teatro romano, si llorabas
adelfas en la sombra te sentían
pasar, cuánta frescura, crepitaba
la grava del sendero, eran tus pasos
si llorabas, eran tus ojos de ágata
los que soñaban una escena fúnebre
entre aquellas columnas abrasadas,
si llorabas
había rojas túnicas prendidas
en las zarzas, un bosque amaneciendo,
un bosque de cipreses encendidos
y sangre en aquel busto destrozado,
después del río te perdías lenta,
llovía lentamente si llorabas
o un huracán reinaba en la ciudad
y yo nunca sabía dónde ibas
si llorabas

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...


Tú me entregabas lo desconocido...
estás allí, remota y entrevista,
enterrada en la tarde de septiembre
bajo una lluvia de campanas muertas,
bajo un monte de higueras venenosas,
te recuerdo
bajo una lluvia de campanas negras,
bajo una lluvia de campanas lentas
te arropabas las tardes del invierno,
si posara en tus venas una mano
sentiría la noche y sus campanas,
cuando callas: campanas expectantes,
si me sueñas, si esperas, te hallaré
enterrada bajo una losa fría
que desgastó la lluvia hecha de bronce,
morir contigo en esta tarde única
cantando en las murallas sonrosadas
por las luces más frías del invierno,
bajo una lluvia de campanas negras
rueda la tarde como un casco de oro
sobre la filigrana del asfalto
golpeando las esquinas y las rejas,
serás el fuerte polen de la noche,
el cristal de la tarde, la tormenta
de música que Mozart compusiera
el día de su muerte y que no oímos,
mereces la visita de la luna,
tienes una azotea en cada ojo,
abres los muslos, abres las dos manos,
tus dos pechos apuntan a la nieve,
tu vientre es una zarza a medio arder,
¿son ramos o racimos esos labios?
morir sin estrujarlos qué delicia,
verte pasar como un río colmado,
ser ajorca en tus pies, en tu muñeca,
no besar esos labios, no creer
que esa boca te pertenece, es tuya
y no racimo que se muerde y pasa,
pasa, mujer, como una ola en lo oscuro,
pasa, mujer, como la noche pasa,
Amor tiene en los labios cicatrices,
morir sin poseerte qué delicia
tú me entregabas lo desconocido,
a qué bosques, a qué palacios altos
me llevabas cuando nos encontrábamos,
a qué ácido estanque, a qué palmeras,
a qué tardes de espinos enlunados,
a qué nave sin rumbo en la negrura,
a qué jardín desconsolado y hondo,
a qué terrazas...

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

Debes saberlo ahora que recuerdas:
jamás llegará nadie a este lugar,
aquí nos trae el mar los peces muertos
y no hay más vida que la de las olas
estallando en la noche de las grutas,
soñarás una barca cada noche,
soñarás unos labios cada noche,
en vano escucharás junto a las rocas,
jamás llegará nadie a este lugar,
recorrerás las salas del convento,
escrutarás la faz de la Diana,
los gatos mirarán la fría aurora,
habrá un fresco con grumos de salitre
en la cripta, sin techo, del castillo,
el huracán arrancará geranios,
jamás llegará nadie a este lugar,
jamás llegará nadie a este lugar
y las gaviotas me darán tristeza

Antonio Colinas

5 de octubre de 2026

GRACIA







Van a cantar las aves. Lo siento en mis costados.
Porque me tiemblan alas que nunca vi crecer.
Y súbitos los árboles sacuden sus mensajes
para que yo los coja y lleve por el viento.

Van a brotar más fuertes. Escucho que la tierra
desliza por mis plantas sus tibias humedades;
y un arroyo no nace si una mujer no quiere
que le ciña las piernas con su lienzo delgado.

Sé que vienen jardines. Sé que brincan corceles.
Aprender todo eso me ha costado la vida.
Y os la dejo en el mármol, por si alguno la hallara
y quisiera saber cómo se olvida tanto.

Carmen Conde


4 de octubre de 2026

ABISMO

 






¿Por dónde erráis
que el mundo es un abismo,
ojos de verdenoche,
tormento de desorden
de recuerdos fugaces?

Narcis Comadira

3 de octubre de 2026

CANCION DE CUNA






Ahora que la noche funde
todas las cosas corpóreas,
y que la sangre se aquieta
con el reclamo nocturno,
lánzate al río del sueño.
Amor, criatura, duerme.

En el firmamento piel
se pone el sol de tus ojos,
la madeja de tus miembros
indolente se deshace.
¿En qué brazos solitarios,
Amor, te abandonas? Duerme.

Libre del peso del cuerpo,
en espíritu atraviesas
oscuros bosques espesos
de la lasitud secreta.
No quiero que hongos ni sapos,
Amor, te me asusten. Duerme.

Que el fluyente subterráneo
al curso de los planetas
se concuerde en transparencias
de música innominada.
De lejos velo tu viaje,
Amor, hasta que regreses. Duerme.

Narcis Comadira

2 de octubre de 2026

INDESCRIPTIBLE






Esperar es peor que nacer,
porque solamente espera el que se muere
de esperar sin hacerse con la vida
otra cosa que esperar. El esperarte.

Y atada a esa tu espera que me gasta
y que gasta tu vida sin traerte,
aquí me estoy muriendo de ansiedades
porque cabe, tremenda, esta esperanza.

Cada día, ¡oh tú que te retrasas!
sin saber que nos vamos alejando,
es menor la distancia irreparable
de pensar, de esperar, que nos aleje.

Y aquí sigo esperando, nada intento
por huir al tormento de tu espera.
Ya no sé si allá fuera de mi vida
quedan otros o no, queda quien ande!

solamente por ti, por cuando llegues,
a solas esperándote te espero.

Carmen Conde

1 de octubre de 2026

SAVE IT, PRETTY MAMA







Sálvalo, mamita,
sálvame tantas noches de naufragio,
salva tu blusa azul (era en enero, en Roma)
sálvalo todo, o salva lo que puedas.

Esto se viene abajo, pretty mama,
sálvalo del olvido, no permitas
que se llueva la casa, que se borre
la trattoria de Giovanni,
corre por mí por ti, sálvalo ahora,
te estás yendo y los pájaros se mueren,
me voy de ti te vas de mí, no hay tiempo,
sálvalo pretty mama,
la voz de Satchmo y ese grito
que te sumía en lo más hondo del amor,
save it all for me,
save it all for you,
save it all for us.

Aunque no salves nada, sálvalo mamita.

Julio Cortázar


30 de septiembre de 2026

ROMANCE DE LOS VANOS ENCUENTROS





No preguntes quién pone en este canto
un alma destinada al sufrimiento
y un pobre corazón que te ama tanto.


I

Bronces de las ocho y media
nos llaman cada mañana
-entre tu casa y mi casa-
de dos cornisas y un breve saludos de camaradas.

¡Estás tan bella, vestida
de crujiente espuma blanca
baje ese sol de las ocho
que te ciñe y que te alaba!

Sus amarillas saetas
bordan en tu pelo el aura
que me recuerda las leves
imágenes de las santas.

(Pienso que rezarte a ti
tal vez me salvará el alma...)

II

Las campanas matinales
ponen música en la senda
por donde a tu escuela vas,
por donde voy a mi escuela.

Tontamente, tontamente
me vuelve la vieja idea
cada vez que nos cruzamos
en nuestras rutas opuestas:
pienso en el ayer que ataba
con una risa dos sendas,
cuando jamás nos cruzábamos
tú y yo en camino a la escuela.

Con una misma campana,
con una misma existencia,
y por una misma calle
con sol de las ocho y media...
Para nosotros, entonces,
había una sola escuela.

III

La señorita maestra
pasa vestida de blanco ;
en su oscuro pelo duerme
la noche aún, perfumado,
y en lo hondo de sus pupilas
yacen dormidos los astros.

Buenos días señorita
del caminar apurado;
cuando su voz me sonríe
olvido todos los pájaros,
cuando sus ojos me cantan
se torna el día más claro,
y subo la escalinata
un poco como volando,
y a veces digo lecciones.

Julio Cortázar

29 de septiembre de 2026

CARACTERES







Volver a verte.
Ve, corazón, no pienses.
Que pasen horas.

El amor, tigre
entre bambús, espera
para devorarme.

¿Por qué rendija
te escaparás, belleza,
del cuerpo ágil?

¡Si yo fuese garra,
cuánta sangre no haría
en la piel joven!

Pueril guerrero:
y de mis dos espadas
una esta intacta.

Narcis Comadira

28 de septiembre de 2026

NO ME DES TREGUA, NO ME PERDONES NUNCA






No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante;
tálame como un sílex, desespérame.

Julio Cortázar

27 de septiembre de 2026

ENTREGA






Guardaré mi voz en un pozo de lumbre
y será crepúsculo toda la vida.

Ya girarán más leves los cuchillos
porque no encontrarán dónde herirme.
Erguida de rocíos negros,
para ti cantaré.

¡Que no me busquen los sin vista,
que no me llamen los ahogados,
que no me sientan los que huyo!

A mi soledad de reflejos,
amor,
sólo tú.

Carmen Conde