CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

19 de julio de 2026

POCAS COSAS DESPIERTAN







Pocas cosas despiertan
mi alegría
como el brincar gozoso
de algún perro
que me ha salido al paso.
Pocas cosas remueven
algo profundo en mí
como el mirar de un perro
fatigado
de haber vivido tanto.
Todo el amor del mundo
que tu ansías
y la desolación que sientes
asoman a los ojos
de un perro que te mira,
interrogándote.

Jose Corredor Matheos

18 de julio de 2026

YO PREGUNTO






Ha muerto mi padre.
Se repite su ausencia cada día
en el hogar vacío.
Yo pregunto,
y además de la ausencia y además
de perder los caminos de esta tierra,
¿qué es la muerte?

Yo te pregunto, padre, ¿qué es la muerte?
¿Has hallado la paz que merecías?
¿Encontraste cobijo en nueva casa
o vas errante, y sufres bajo el frío
del invierno más grande, del total
desamor?

Yo te pregunto, padre, si son algo
los muertos, o si la muerte es sólo
una inmensa palabra que comprende
todo lo que no existe.


Alfonso Costafreda


17 de julio de 2026

QUE ANGUSTIA EN LA CUMBRE






Que angustia, en la cumbre
de la desolación.
Y qué desolación,
tan lejos de la cumbre.

Jose Corredor Matheos

16 de julio de 2026

LAS ESTACIONES







1
 Primavera

Cuando lleguen los tiempos
de la fiebre del oro, qué felices
seremos los pastores.
Sin tormentas de arena.
prósperos en el comercio del tocino
de fina calidad
y bajo precio.
Inmortales seremos los pastores.
Admirados.
Hasta el fin de los siglos.

2
 Verano

El jugo de naranja era tan rojo
como el casco de un barco.
El jugo de naranja que bebiste
en pleno malecón
el mismo día
que el mar se retiró
40 millas
antes de desplomarse.

3
 Otoño

Amo la soledad de estos parajes,
los bien cocidos alimentos
que no he de compartir.
Aleluya.
Es la hora
en que el ferry de Dover
se aproxima a Calais
bajo un cielo sin aves.
La hora en que el océano
carece de importancia.

4
 Invierno

Es el aire
lila y helado, revuelto
por la proa del avión
que avista el aeropuerto
ya repleto
de luces y animales.
El aire de Ayacucho.
Ningún otro.

Antonio Cisneros

15 de julio de 2026

LOS LIMITES





Pienso en mis límites,
límites que separan
el poema que hago
del que no puedo hacer,
el poema que escribo
del que nunca podré escribir.
Límites también, en consecuencia,
de lo que amo
y de lo que nunca podré amar.

Límites de lo que quisiera decir
o ver o tener.
Palabras que daría
para descubrir, palabras para ayudar.
Límites del amor, palabras
insuficientemente valiosas,
en un desierto inacabable.

Alfonso Costafreda

14 de julio de 2026

UN HOMBRE ENTRE LOS OTROS






Surgiste de un taller de arquitectura,
o quizá sólo fueras carpintero,
o artesano, o el dócil compañero
de las primeras vides. De la pura

canción del hortelano que murmura,
del esclavo que espera su madero
para ser conducido al matadero,
a aquel lugar que tu alma se figura.

Busqué entre mis recuerdos y enseñanzas,
entre mis años locos como potros,
el tiempo en que creí haberte olvidado.

Me abandoné a sus gritos y a sus danzas.
Tan sólo fuiste un hombre entre los otros.
Pero tu nombre sigue aquí a mi lado.

Israel Clara


13 de julio de 2026

NUNCA TUVE EL MENOR ENTUSIASMO






Nunca tuve el menor entusiasmo
por una vida breve aunque gloriosa.
Frecuentar ansío mis potajes
(agridulces y fuertes) todo el tiempo
posible. Amar también
sin mucho esfuerzo). Ser amada
como si fuese el único animal
deseable en el planeta. Aburrirme.
Maldecir. Desesperarme
hasta pedir la muerte / conociendo
que el infarto no acude por llamado
(¿o sí?). Entonces te detesto
chiquilla coronada con laurel
o varas de apio fresco, lloriqueada
en tierno funeral
antes de los mareos y el bochorno
del primer embarazo.
Gloriosa tú. Yo en cambio
llevaré esta belleza inevitable
(¿Cuánto más todavía?) que me ocupa
como el relleno a un pavo.
Huiré (sin excesos)
del trato con la parca. Deseo
(con fervor) un par de nietos
sanos y presentables. Poco importa
que los lustros me vuelvan
triste o necia. Una carga
(así suelen decir) para mis hijos.
Poco importa.
Es tarde de tormenta. El jardín
luce bajo la lluvia como los pelos
de una rata mojada. Hoy cumplí
los treinta años de edad.
He ganado (supongo) en experiencia
y hasta en sabiduría. Mas la madre
del llamado cordero (mala madre)
está en estos pellejos
que me sobran. las lonjas de jamón
no comestible creciendo
aún con disimulo. menos mal)
entre mis muslos, mis caderas.
mi vientre (la barriga)
plegándose en mi pubis.
Nunca tuve el menor entusiasmo
por nosotras. Ni por ti.
Ni por mí.

Antonio Cisneros

12 de julio de 2026

A LA VOZ DE SUSANA RINALDI







No sé lo que hay detrás de tu voz.
Nunca te vi, vos sos los discos
Que pueblan por las noches este departamento de París.

Te busqué en Buenos Aires, pero sabés seguro
Cuántos espejos de mentira te hacen pifiar la esquina,
Como después de andar de bache en bache
Acabás con ginebra en un boliche
Murmurando la bronca del despiste.

No sé, ya ves, ni como sos,
Tengo las fotos de tus discos, gente
Que te conoce y te escribe,
Paredes de palabras con glicinas
Y vos detrás, inalcanzable siempre.

(Y esto que digo Susana
es también la Argentina donde todo
puede esconder la estafa si no sabemos ser
como el farol del barrio, o como aquí sus tangos,
vigías de la noche y la esperanza).

Julio Cortázar

11 de julio de 2026

HAS CRECIDO, RAIZ








Has crecido, raíz,
en el cuerpo, en las manos,
en mí como una parte
visible de mí mismo,
en el pecho febril como un sueño palpable.

Dejaban su guarida
de pronto esos temores
oscuros de la sangre,
mi vida, frente a frente, y el fulgor
de un sueño interminable.

Alfonso Costafreda

10 de julio de 2026

EL MISTERIO DE LA ROSA






Para Caterina


Si supiera entender este misterio,
como un silencio oscuro que es vacío,
una paz de jardín y monasterio,
el viento inerme, trasnochado y frío.

Si supiera entender tu mano ausente,
la frágil transparencia en que reposa
tu tacto perdurable y disidente,
sería ése el misterio de la rosa.

Suponer que en la noche no te has ido,
acompañar tu cuerpo en su partida,
descubrir que el secreto se ha perdido,

eternidad de amores sin medida.
Y entender al final que en mí tú has sido
lo que se pareció más a la vida.

Israel Clara