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10 de octubre de 2022

ROMANCE SATÍRICO



Pues me hacéis casamentero,
Ángela de Mondragón,
escuchad de vuestro esposo,
las grandezas y el valor.


Él es un médico honrado,
por la gracia del Señor,
que tiene muy buenas letras
en el cambio, y el bolsón.


Quien os lo pintó cobarde
no lo conoce, y mintió,
que ha muerto más hombres vivos
que mató el Cid Campeador.


En entrando en una casa
tiene tal reputación,
que luego dicen los niños:
Dios perdone al que murió.


Y con ser todos mortales
los médicos, pienso yo
que son todos veniales
comparados al doctor.


Al caminante en los pueblos
se le pide información,
temiéndole más que a peste,
de si le conoce, o no.


De médicos semejantes
hace el rey, nuestro señor,
bombardas a sus castillos,
mosquetes a su escuadrón.


Si a alguno cura y no muere,
piensa que resucitó,
y por milagro le ofrece
la mortaja y el cordón.


Si acaso estando en su casa
oye dar algún clamor,
tomando papel y tinta,
escribe: "ante mí pasó".


No se le ha muerto ninguno
de los que cura hasta hoy,
porque antes que se mueran
los mata sin confesión.


De envidia de los verdugos
maldice al corregidor,
que sobre los ahorcados
no le quiere dar pensión.


Piensan que es la muerte algunos;
otros, viendo su rigor,
le llaman el día del juicio,
pues es total perdición.


No come por engordar,
ni por el dulce sabor,
sino por matar la hambre,
que es matar su inclinación.


Por matar mata las luces,
y si no le alumbra el sol,
como murciélagos viven
a la sombra de un rincón.


Su mula, aunque no está muerta,
no penséis que se escapó,
que está matada de suerte,
que le viene a ser peor.


En que se ve tan famoso,
y en tan buena estimación,
atento a vuestra belleza,
se ha enamorado de vos.


No pide le deis más dote
de ver que matéis de amor,
que en matando de algún modo,
para en uno sois los dos.


Casaos con él, y jamás
de viuda tendréis pasión,
que nunca la misma muerte
se oyó decir que murió.


Si lo hacéis, a Dios le ruego
que gocéis con bendición;
pero si no, que nos libre
de conocer al doctor.



Francisco de Quevedo

6 de octubre de 2022

AMOR CONSTANTE MAS ALLÁ DE LA MUERTE



Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;


mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa;


Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,


su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Francisco de Quevedo

4 de octubre de 2022

RETRATO DE LISI QUE TRAÍA EN UNA SORTIJA




En breve cárcel traigo aprisionado,
con toda su familia de oro ardiente,
el cerco de la luz resplandeciente,
y grande imperio del amor cerrado.


Traigo el campo que pacen estrellado
las fieras altas de la piel luciente,
y a escondidas del cielo y del Oriente,
día de luz y parto mejorado.


Traigo todas las Indias en mi mano,
perlas que en un diamante por rubíes
pronuncian con desdén sonoro hielo;


y razonan tal vez fuego tirano,
relámpagos de risa carmesíes,
auroras, gala y presunción del cielo.



Francisco de Quevedo

3 de septiembre de 2022

MIRE LOS MUROS DE LA PATRIA MÍA






Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.


Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.


Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.


Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.


Francisco de Quevedo

2 de agosto de 2022

BODA DE NEGROS



Vi, debe de haber tres días,
en las gradas de San Pedro,
una tenebrosa boda,
porque era toda de negros.


Parecía matrimonio
concertando en el infierno,
negro esposo y negra esposa,
y negro acompañamiento.


Sospecho yo que acostados
parecerán sus dos cuerpos,
junto el uno con el otro
algodones y tintero.


Hundíase de estornudos
la calle por do volvieron,
que una boda semejante
hace dar más que un pimiento.


Iban los dos de las manos,
como pudieran dos cuervos;
otros dicen como grajos,
porque a grajos van oliendo.


Con humos van de vengarse,
que siempre van de humos llenos,
de los que por afrentarlos,
hacen los labios traseros.


Iba afeitada la novia
todo el tapetado gesto,
con hollín y con carbón,
y con tinta de sombreros.


Tan pobres son que una blanca
no se halla entre todos ellos,
y por tener un cornado
casaron a este moreno.


Él se llamaba Tomé,
y ella Francisca del Puerto,
ella esclava y él esclavo,
que quiere hincársele en medio.


Llegaron al negro patio,
donde está el negro aposento,
en donde la negra boda
ha de tener negro efecto.


Era una caballeriza,
y estaban todos inquietos,
que los abrasaban pulgas
por perrengues o por perros.


A la mesa se sentaron,
donde también les pusieron
negros manteles y platos,
negra sopa y manjar negro.


Echólos la bendición
un negro veintidoseno,
con un rostro de azabache
y manos de terciopelo.


Diéronles el vino tinto,
pan entre mulato y prieto,
carbonada hubo, por ser
tizones los que comieron.


Hubo jetas en la mesa,
y en la boca de los dueños,
y hongos, por ser la boda
de hongos, según sospecho.


Trajeron muchas morcillas,
y hubo algunos que, de miedo,
no las comieron pensando
se comían a si mesmos.


Cuál por morder el mondongo
se atarazaba algún dedo,
pues sólo diferenciaban
en la uña de lo negro.


Mas cuando llegó el tocino
hubo grandes sentimientos,
y pringados con pringadas
un rato se enternecieron.


Acabaron de comer,
y entró un ministro guineo,
para darles agua manos
con un coco y un caldero.


Por toalla trajo al hombro
las bayetas de un entierro.
Laváronse, y quedó el agua
para ensuciar todo un reino.


Negros dellos se sentaron
sobre unos negros asientos,
y negras voces cantaron
también denegridos versos.


Negra es la ventura
de aquel casado,
cuya novia es negra,
y el dote en blanco.



Francisco de Quevedo

12 de junio de 2022

AL REY DON FELIPE IV, EN OCASIÓN DE HABER SALIDO EN UN DÍA MUY LLUVIOSO A JUGAR CAÑAS, Y HABERSE SERENADO LUEGO EL CIELO




Aquella frente augusta, que corona
cuanto el mar cerca, cuanto el sol abriga,
pues lo que no gobierna lo castiga
Dios, con no sujetarlo a su persona;


pudo, vistiendo a Flora y a Pomona,
mandar que el tiempo sus colores siga,
haciendo que el invierno se desdiga
de los hielos y nieves que blasona.


Pudo al sol, que al diciembre volvió mayo,
volverle de envidioso al occidente
la luz con ceño, el oro con desmayo.


Correr galán, y fulminar valiente
pudo; la caña en él, ser flecha y rayo;
pudo Lope cantarle solamente.



Francisco de Quevedo

7 de junio de 2022

PROSIGUE EL MISMO ESTADO DE SUS AFECTOS



Amor me ocupa el seso y los sentidos:
absorto estoy en éxtasis amoroso,
no me concede tregua ni reposo
esta guerra civil de los nacidos.


Explayóse el raudal de mis gemidos
por el grande distrito, y doloroso
del corazón, en su penar dichoso,
y más memorias anegó en olvidos;


todo soy ruinas, todo soy destrozos,
escándalo funesto a los amantes
que fabrican de lástima sus gozos.


Los que han de ser y los que fueron antes,
estudien su salud en mis sollozos,
y envidien mi dolor, si son constantes.



Francisco de Quevedo

12 de marzo de 2022

SIGNIFICASE LA PROPIA BREVEDAD DE LA VIDA, SIN PENSAR Y CON PADECER, SALTEADA DE LA MUERTE



¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
Poco antes, nada; y poco después, humo!
Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!


Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.


Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.


Azadas son la hora y el momento
que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento.



Francisco de Quevedo

31 de diciembre de 2021

¡AH DE LA VIDA! ¿NADIE ME RESPONDE?






¡Ah de la vida! ... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde,
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un será y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.


Francisco de Quevedo

20 de diciembre de 2021

GALÁN Y DAMA




LETRILLA BURLESCA



G. Si queréis alma, Leonor,
daros el alma confío.


D. ¡Jesús, qué gran desvarío!
dinero será mejor.


G. Ya no es nada mi dolor.


D. ¿Pues, qué es eso, señor mío?


G. Dióme calentura y frío,
y quitóseme el amor.


D. De que el alma queréis darme,
será más razón que os dé.


G. ¿No basta el alma y la fe,
en trueco de acariciarme?


D. ¿Podré de ella sustentarme?


G. El alma, bien puede ser.


D. ¿Y querrá algún mercader
por tela su alma trocarme?


G. ¿Y es poco daros, Leonor,
si toda la alma os confío?


D. ¡Jesús, qué gran desvarío!
Dinero fuera mejor.


G. Daréos su pena también.


D. Mejor será una cadena
que vuestra alma, y más en pena.


G. Con pena pago el desdén.


D. Para una necesidad,
no hay alma como el dinero.


G. Queredme vos como os quiero,
por sola mi 'voluntad.


D. No haremos buena amistad.


G. ¿Por qué vuestro humor la estraga?


D. Porque cuando un hombre paga,
entonces trata verdad.


G. ¿Qué más paga de un favor
que el alma y el albedrío?


D. ¡Jesús, qué gran desvarío!
Dinero fuera mejor.


Francisco de Quevedo

15 de diciembre de 2021

PIDE A DIOS LE DE LO QUE LE CONVIENE, CON SOSPECHA DE SUS PROPIOS DESEOS




Un nuevo corazón, un hombre nuevo
ha menester, Señor, la ánima mía,
desnúdame de mí, que ser podría
que a tu piedad pagase lo que debo.


Dudosos pies por ciega noche llevo,
que ya he llegado a aborrecer el día,
y temo que hallaré la muerte fría
envuelta en (bien que dulce) mortal cebo.


Tu hacienda soy, tu imagen, Padre, he sido,
y si no es tu interés, en mí no creo,
que otra cosa defiende mi partido.


Haz lo que pide verme cual me veo;
no lo que pido yo, pues de perdido,
recato mi salud de mi deseo.



Francisco de Quevedo

6 de diciembre de 2021

A AMINTA QUE SE CUBRIÓ LOS OJOS CON LA MANO







Lo que me quita en fuego, me da en nieve
la mano que tus ojos me recata;
y no es menos rigor con el que mata,
ni menos llamas su blancura mueve.


La vista frescos los incendios bebe,
y volcán por las venas los dilata;
con miedo atento a la blancura trata
el pecho amante que la siente aleve.


Si de tus ojos el ardor tirano
le pasas por tu mano por templarle,
es gran piedad del corazón humano;


mas no de ti que puede al ocultarle,
pues es de nieve derretir tu mano,
si ya tu mano no pretende helarle.


Francisco de Quevedo

30 de noviembre de 2021

DESCUIDO DEL DIVERTIDO VIVIR A QUIEN LA MUERTE LLEGA IMPENSADA



Vivir es caminar breve jornada,
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada.


Nada que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida;
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.


Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento.


Como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.



Francisco de Quevedo

23 de noviembre de 2021

EXHORTA A LOS QUE AMAREN, QUE NO SIGAN LOS PASOS POR DONDE HA HECHO SU VIAJE



Cargado voy de mí, veo delante
muerte, que me amenaza la jornada:
ir porfiando por la senda errada
más de necio será que de constante.


Si por su mal me sigue necio amante
que nunca es sola suerte desdichada,
¡ay!, vuelva en sí, y atrás, no dé pisada
donde la dio tan ciego caminante.


Ved cuán errado mi camino ha sido;
cuán solo y triste y cuán desordenado,
que nunca ansí le anduvo pie perdido:


pues por no desandar lo caminado,
viendo delante y cerca fin temido,
con pasos, que otros huyen, le he buscado.


Francisco de Quevedo

17 de noviembre de 2021

LAMENTACIÓN AMOROSA Y POSTRERO SENTIMIENTO DEL AMANTE





No me aflige morir, no he rehusado
acabar de vivir, ni he pretendido
alargar esta muerte, que ha nacido
a un tiempo con la vida y el cuidado.


Siento haber de dejar deshabitado
cuerpo que amante espíritu ha ceñido,
desierto un corazón siempre encendido
donde todo el amor reinó hospedado.


Señas me da mi ardor de fuego eterno,
y de tan larga congojosa historia
sólo será escritor mi llanto tierno.


Lisi, estáme diciendo la memoria,
que pues tu gloria la padezco infierno,
que llame al padecer tormentos gloria.



Francisco de Quevedo