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30 de diciembre de 2023

SILENCIO Y LEJANIA







Vino, me amó y partió; dejó a su paso
plenitudes, placeres y vacíos;
se perdió como el sol en el ocaso,
como se pierden en el mar los ríos.

Ha de tener el sol otra alborada,
y aunque el río se va, también se queda;
pero de aquella fiera llamarada,
ni el recuerdo quizá en su mente rueda.

Mantúvose en silencio y lejanía
como quien duerme en brazos de la muerte;
y yo permanecí esperando el día
en que de nuevo su alma se despierte.

Y si al abrir sus ojos al pasado
se detienen en mí por un momento,
tal vez vuelva su amor arrebatado
a producir un nuevo ofrecimiento.

Y aquí estaré, en deseos y temblores,
sin recriminaciones, ni exigencia,
para dar nueva vida a aquellas flores
que a punto estuvo de agostar la ausencia.


Francisco Álvarez


26 de diciembre de 2023

EL





Hay en tu rostro un gesto de embeleso
al ajustar tu mano mi corbata;
y me encuentro vestido con exceso
al ver tu desnudez bajo la bata.

De repente me asaltan intenciones
que sacuden la fibra del sentido,
y que encajan en las incitaciones
que el brillo de tus ojos me ha tendido.

Sin vacilar, toma hoy la iniciativa
y traduce en acciones la sonrisa,
que tu mano sensual y decisiva
me arranque la corbata y la camisa.

Deslízame los dedos sobre el pecho,
y extiéndete a la espalda suavemente;
mi instinto levantado está al acecho,
todo mi voluntad te lo consiente.

Hoy serás tú quien todo lo decida,
seré el juguete, y tú serás quien juegue,
tendrás autoridad indefinida
y no encontrarás nada que te niegue.

Ya el cinturón se siente relajado,
y tu contacto excita mi impaciencia,
siento el impulso desencadenado,
pero a él, no a ti, he de hacerle resistencia.

Es tu oportunidad, es tu momento,
será tu desnudez junto a la mía,
tus caricias tendrán el ritmo lento
de inevitable, espléndida agonía.

Y aunque te exija que me lo aceleres,
no escuches mi clamor ni mi quejido,
habré de recibir lo que me dieres,
cuando, como y en donde hayas querido.

Siento tus manos descendiendo lentas
y tú también te inclinas y desciendes,
y a mi virilidad la boca enfrentas,
y una violencia emocional enciendes.

Ese beso profundo y penetrante,
me acerca a ti de singular manera;
y aunque no puedo verlo en tu semblante,
percibo toda tu pasión entera.

Tus manos en mi piel clavan crispadas
las uñas, que de sangre se revisten;
flota tu pelo en nuevas oleadas,
los labios y la lengua no desisten.

Qué catarata de placer provocas
volcándose en caída resonante,
tal la furia del mar contra las rocas…
Qué maravilla poder ser tu amante.

Y al fin las aguas, blancas de la espuma,
tras la caída, avanzan en el río;
siento en la mente el sueño de la bruma,
y en el cuerpo el postrer escalofrío.

Levántate y abrázame, cariño,
yace conmigo en silenciosa calma,
mantenme en tu regazo como a un niño,
y toma posesión de cuerpo y alma.


Francisco Álvarez






21 de diciembre de 2023

DULCE Y TRISTE





¡Qué dulce es querer mucho, pero también qué triste!
¿Por qué esperamos tanto y obtenemos tan poco?
¿Por qué si uno se entrega el otro se resiste?
¿Por qué el amor es ciego, y sordo, y mudo, y loco?

Llevamos en el alma la divina tendencia
de ofrecer sin reservas nuestros cálidos brazos,
y nos quedamos solos, con nuestra propia ausencia,
y el corazón sangrante partido en mil pedazos.


Francisco Álvarez

17 de diciembre de 2023

ELLA





Desnúdenme tus manos lentamente
sobrenadando senos y caderas,
y desliza tus dedos diligente
entre botones, lazos, cremalleras.

Mira mis ojos y ábreme la blusa,
y descuelga los pechos prisioneros,
que mi deseo nada te rehúsa,
y ellos son del deseo mensajeros.

Se abren a ti como dos rosas tiernas,
esperando la lengua en los pezones,
y percibo temblores en mis piernas,
y un aire abrasador en los pulmones.

No hay en mi ofrecimiento ambigüedades,
va a ti sin desvergüenza o timidez,
y aunque con tinte de frivolidades,
parece siempre la primera vez.

Besa con humedad mi boca hambrienta,
y haz que ambas lenguas jueguen en contacto,
no ha de haber nada a lo que no consienta ,
mía es la voluntad, tuyo es el acto.

En la espalda hay insólitos caminos
que mi mano jamás ha transitado,
y de tus dedos brotan remolinos
erizando la piel de mi costado.

En breve y delicada sacudida
mis hombros de la blusa se desprenden;
semidesnuda estoy, y enardecida,
y alzo los brazos, que hacia ti se extienden.

Detente brevemente en la cintura,
rodéame en caricias circulares,
y explora el resto de mi arquitectura,
con paso franco a todos mis lugares.

Cae la falda a los pies..., al fin desnuda...
Qué libertad e independencia siento.
No queda en mí vacilación ni duda,
sólo serenidad..., y atrevimiento.

Están mis ojos en tus ojos fijos,
y tus manos me arropan insistentes;
suaves contactos causan regocijos,
lentas fricciones llegan más frecuentes.

Aproxímate más, cúbreme entera,
encadéname a ti, y abre mi rosa,
dame un beso total, de tal manera
que resulte en fusión voluptuosa.

Quédate en pie y recibe el doble abrazo,
y al rodear tu cuerpo con mis piernas,
introduce tu furia de un zarpazo
anegando mis cámaras internas.

El ímpetu, el gemido y los sudores
me dirán que soy tuya y eres mío;
seremos mutuamente posesores,
como el cauce y las aguas en el río.


Francisco Álvarez

12 de diciembre de 2023

LLEVAME CONTIGO






¿No me ves sumergida en el silencio,
y amordazada en soledad y olvido?
Al pasar por la sombra de mi vida,
dame la mano y llévame contigo.

Te esperé tantos años sin saberlo,
perdida dentro de mi laberinto…
ahora que me has abierto la salida,
dame la mano y llévame contigo.

No quiero abrir el libro del pasado,
porque detesto cuanto en él he escrito;
uno en blanco abriré para tu pluma;
dame la mano y llévame contigo.

Llena mis hojas de apretada letra,
yo no quiero escribir, hazlo tú mismo,
enrojeciéndome de sangre y fuego;
dame la mano y llévame contigo.

Dondequiera que vayas, te acompaño,
porque haré tu camino mi camino;
déjame despertar en tus mañanas;
dame la mano y llévame contigo.

No he de mirar atrás, sólo adelante;
perdí el pasado, y el futuro es mío;
no te quiero perder; dame la mano,
dame la mano y llévame contigo.


Francisco Álvarez

    8 de diciembre de 2023

    JUNTO AL FUEGO






    Ven hacia mí en silencio, con la sonrisa abierta,
    absorbiendo en los ojos la noche iluminada;
    deslízame en la mano la imperceptible oferta
    del rayo que la luna depositó en tu almohada.

    Reclínate en la alfombra y oye el rumor del fuego
    cuyas lenguas nerviosas erotizan el leño;
    que su calor tu cuerpo revitalice, y luego
    encienda tu mirada y acaricie mi sueño.

    A tu lado en el suelo veré los diablos rojos
    de las llamas inquietas, con tu mano en mi mano,
    y las chispas revueltas danzarán en tus ojos
    como estrellas fugaces en un cielo lejano.

    Descenderá mi brazo de tu hombro a tu cintura,
    despertando temblores en tu piel descubierta,
    y acercarás el rostro bañado de ternura
    para aspirar los besos de mi boca entreabierta.

    Las cien lenguas del fuego se deslizan lascivas
    en torno al tronco envuelto por el abrazo ardiente,
    y tus trémulas manos se arrastrarán furtivas
    asiendo el miembro erecto gentil y firmemente.

    En tu mirar directo flotan complicidades
    que acercan a mi mundo tu intensidad de amante,
    y percibo tu entrega y calmo tus ansiedades,
    mientras entre tus dedos me retienes vibrante.

    Lame incesante el fuego, y es cálida tu boca,
    en aquel, sequedades, y humedades en ésta;
    labios que se resbalan, y paladar que toca,
    y relieves e impulsos que el amor manifiesta.

    Arde el leño sin tregua, con ligeros chasquidos,
    y se elevan las llamas en ondas desiguales;
    y en tu ascenso y descenso hay rítmicos sonidos
    de profundos y tensos contactos guturales.

    El leño se retuerce bajo el calor intenso
    y explota en la alegría de una amplia llamarada;
    y tus ojos revelan el repentino y denso
    fluir de surtidores en garganta infiltrada.

    La lumbre ya se extingue, y el tronco está deshecho;
    ven, mujer, y sonríe, y abrázame apacible,
    reposa tu cabeza gentil sobre mi pecho,
    y soñemos el sueño de un futuro tangible.


    Francisco Álvarez

    4 de diciembre de 2023

    HUELLAS DEL BESO





    No sé por qué tus labios me despiertan
    besos lejanos que jamás me diste;
    no saben desterrarlos, o no aciertan
    a dejarlos dormir. Cuando viniste,
    rozándome la carne, de puntillas,
    nadie te vio, nadie escuchó tu paso,
    sino un temblor ligero en mis rodillas,
    trémulo de enfrentarme a otro fracaso.

    Cuántas veces idéntico sendero
    nos conduce a dispares objetivos,
    y en el nuevo, no vemos que el primero
    aún nos mantiene en su poder cautivos.

    Y no sirve pensar que lo pasado
    pasado está, que nunca ha de volver;
    ayer, más que un diseño ya borrado,
    es espectro que vuelve a aparecer
    y así fluye la vida, una amalgama
    de incidentes que fueron, y que son,.
    que no se desvanecen; una trama
    de dolores, de olvidos, de ilusión;
    como rosa que cada primavera
    asiduamente en el rosal florece,
    nube inquieta, incesante viajera,
    o estrella que a la aurora palidece.

    Quizá tus besos son evocadores
    de nube transeúnte, antigua rosa,
    o estrella cuyos últimos fulgores
    se extinguieron, y duerme silenciosa.

    Hay tanto nuevo en cada beso, hay tanto
    que arrastramos de antiguo, tanta vida,
    tanto de gozo, soledad y llanto,
    tanto de acogedor y despedida,
    que un beso no es un beso solo, aislado,
    es una larga historia enmarañada
    aflorando a un presente arrebatado,
    que abraza todo, y que no olvida nada.


    Francisco Álvarez

    15 de octubre de 2023

    REGENERACION





    Déjame penetrar en tu memoria
    para arrancar de cuajo con mis manos
    los recuerdos crueles, inhumanos,
    que oscurecen el cielo de tu historia.

    He de restablecer toda la gloria
    de los tiempos felices, tan lejanos;
    y en tus jardines crecerán lozanos
    árboles de pasión, gozo y euforia.

    Entrarás en la tierra prometida
    libre de soledad, dolor y llanto,
    y mi mano estará siempre tendida.

    Te cubrirá mi amor bajo su manto,
    y cuanto tengo y soy en esta vida,
    tuyo será, porque te quiero tanto.


    Francisco Álvarez



    9 de septiembre de 2023

    LOS CUATRO ELEMENTOS






    Si tú fueras agua, yo quisiera ser
    la copa de plata que te abrazaría;
    o en tus humedades me sumergiría,
    íntima, adaptable, profunda mujer.

    Si tú fueras tierra, yo sería el pie
    descalzo y ligero que no te oprimiera;
    y en tu surco haría ardiente sementera
    que me diera un día lo que en ti sembré.

    Si tú fueras aire, yo seré la rama
    bajo tu caricia temblando en mis hojas,
    y si en recio soplo de ellas me despojas,
    verás que mi abrazo desnudo te llama.

    Y si fueras fuego, yo he de ser el leño
    que tus lenguas lamen, que tu ardor calcina,
    y si mi ceniza el viento arremolina
    en él dormiré el definitivo sueño.


    Francisco Álvarez


    3 de septiembre de 2023

    ABRAZOS




     


    "Tenme junto a ti de mil maneras"



    I

    Hambrientos y desnudos,
    van mis brazos en busca de un abrazo,
    arrastrando abandono,
    y abiertos en silencio en doble arco.
    En las mieses maduras del gentío,
    separan las espigas cuando avanzo.
    Qué insípida igualdad de multitudes,
    sin destacarse variedad ni encanto.
    Roja de sangre, tímida amapola,
    dónde te ocultas, bajo el sol de mayo?
    Mira que vengo ahogado de infortunio,
    y te quiero adherir a mi costado.

    II

    Sentada en mis rodillas, desprovista
    de palabras, ideas y reclamos,
    recoge mi hombro el rostro,
    leve sonrisa y ojos entornados.
    Flota en el aire la quietud dormida,
    con auras místicas de epitalamio,
    y la mente vacía se columpia
    en la sombra de un mundo imaginario.
    Nada se mueve en torno,
    como el agua tranquila del remanso;
    detenida la arena en la clepsidra,
    dormido el viento, inmóviles los pájaros…
    Qué abrazo interminablemente dulce;
    no te muevas, mujer, de mi regazo.


    III

    Este abrazo, mujer, viste mi cuerpo
    de la túnica azul de tu arrebato,
    marea de tu mar, contra las rocas
    firmes y erectas de mi acantilado.
    Cúbreme de ti misma, que al ceñirme,
    tus labios con los míos amordazo,
    y sólo el alma me hablará en tus ojos,
    y me transmitirá tus sobresaltos.
    Estrecha el cerco, que aún no somos uno,
    que dos es casi tanto como varios…
    Desliza la rodilla entre mis piernas,
    que a mi tigre despierta como un látigo,
    y en ímpetu salvaje se abalanza
    hacia tí incontrolable, incontrolado.
    Abrazo vertical, exuberante,
    nudo incondicional, íntimo abrazo.


    IV

    Se alejaron las aguas torrenciales
    que el paisaje arrasaron a su paso;
    desanudóse la atadura firme
    y la pasión degeneró en letargo.
    Mi cómplice, mi amante,
    yace exhausta a mi lado.,
    y los brazos que fueran energía,
    se hallan ahora en descanso.
    Se despierta la brisa junto al río,
    coqueteando inquieta entre los álamos,
    y se percibe el agridulce aroma
    de almendros, limoneros y naranjos.
    El sol naciente besará tu espalda,
    y se adormecerá en ella mi mano,
    y tamborilearán sobre mi pecho
    tus finos dedos largos.
    Lentas las horas van, y silenciosas,
    seco el sudor, y el ímpetu apagado,
    sueña despierta junto a mí, y sonríe
    al sentir en tus párpados mis labios.


    Francisco Álvarez


    26 de agosto de 2023

    QUIETUD






    Sentada a media luz en mi rodilla,
    y una sonrisa tenue y luminosa
    como las alas de una mariposa,
    me reclinó en el hombro la mejilla
    y abandonóse inmóvil, silenciosa.

    Se me quedó dormida entre los brazos,
    niña interior, aunque mujer externa,
    un tiempo apasionada, luego tierna,
    frágil hoy con el alma hecha pedazos,
    mañana con impulsos de galerna.

    No me quise mover por no alterarla,
    y dejé transcurrir el tiempo lento,
    con el temor de que hasta el pensamiento
    pudiera, al agitarse, despertarla,
    destruyendo la magia del momento.

    Y así quedó, colgada de mi cuello,
    dormida en mí, sin dudas y sin prisa,
    y hasta su soplo refrenó la brisa;
    y al fin, acariciando su cabello,
    hice anidar mi beso en su sonrisa.


    Francisco Álvarez

    6 de julio de 2023

    MANOS LEJANAS





    "Muchas cosas sabe Onán
    que nunca supo Don Juan"

    A. Machado



    Me despierta el crujido de la seda
    liberando la piel efervescente,
    y entre mis dedos el temblor se enreda
    de una suave atrevida mano ausente.

    Dedos que saben recorrer caminos
    que ignora el más experto viajero,
    y en espiral de lentos remolinos
    fabrica el toque lánguido y certero.

    Y al arquear la espalda se endurecen
    las puntas de los senos, ofrecidos
    a invisibles amantes, que parecen
    quedar indiferentes o dormidos.

    Oh desnudez del vientre, suave y cálida,
    humedad de los muslos tentadora,
    línea de la cadera, curva y pálida…
    manos lejanas, dónde estáis ahora?

    No me dejéis en soledad de tacto,
    que hay tristeza en placer sin asistencia;
    dadme la compañía y el contacto,
    aunque vengáis con vuestra inexperiencia.


    Francisco Álvarez

    27 de junio de 2023

    SOLO TENEMOS UN BESO


    Beso indeleble, beso insuficiente,
    compendio de inseguras realidades
    y perspectivas de fugacidades,
    entre ayer y mañana estrecho puente.

    A tu vida amarrada, dependiente
    de tan inciertas eventualidades,
    y víctima de mis perplejidades,
    por no hacerme en tu vida permanente.

    Hacia ti van mis aguas encauzadas,
    con fuerza torrencial, o sosegadas,
    pero siempre abocando a lo imposible.

    Cómo duele en el alma esta distancia,
    cómo me duele ser tu circunstancia,
    amor de lejanía, inasequible.


    Francisco Álvarez

    24 de junio de 2023

    PERDIDA






    Recórreme la ruta del recuerdo,
    tan desierta sin ti que nadie ha impreso
    huellas sobre tus huellas, y me pierdo
    en la niebla que impide tu regreso.

    El ángel del olvido
    contra mi mente alzó espada de hielo,
    y amanecí en las sombras, abatido,
    mi pasado filtrándose en el suelo.

    ¿En qué color tus ojos se perdían?
    ¿Tu cabello era liso, u ondulado?
    ¿Eran lentos tus pies, o parecían
    danzar a un ritmo alegre, acelerado?

    No sé, porque me miro y no te veo,
    se me ha desvanecido tu figura,
    y lo único de ti que ahora poseo
    es un presagio: Nada más perdura.

    Quisiera recobrarte
    en todo el esplendor que hubo en ti un día;
    resucitar la idea y cincelarte
    con el mismo perfil que antes tenía.

    Mas no lo podré hacer si no regresas
    por el sendero azul de la memoria,
    demostrando que cantas, lloras, besas,
    y borrando tu línea divisoria.



    Francisco Álvarez

    1 de junio de 2023

    QUIZA







    Percibo tu presencia sin estar a mi lado,
    y oigo tu breve paso hallándote tan lejos;
    siento tu escalofrío sin haberte tocado,
    y aún cerrando los ojos me ciegan tus reflejos.

    Veo pasar las sombras y en ellas te adivino;
    cuando me roza el aire sé que son tus cabellos;
    si me azota la lluvia, tus besos imagino,
    y por ti son mis sueños inmensamente bellos.

    Pero no reconozco tu risa entre las risas,
    porque amarga tristeza te cubre con su manto;
    y en el tropel de gentes ruidosas y con prisas
    no estás, porque te encuentras en soledad y llanto.

    Un aura te rodea solemne y misteriosa
    que fascina mis ojos aunque nunca te han visto;
    es quizá la nostalgia gentil y silenciosa
    que permea tu vida y en que yo mismo existo.

    No obstante, ambos sabemos que ha de llegar el día
    en que la luz disipe la sombra en que vivimos;
    y al resurgir pujante nuestra innata alegría,
    hemos de ser de nuevo como otro tiempo fuimos.

    Tú encontrarás un hombre que te bese y te cante,
    y no habrá en vuestra entrega ni exigencia ni ruego;
    yo volveré a mis sueños, inventando una amante
    y escribiéndola versos, sentado junto al fuego.

    Y al mirar al pasado desde el nuevo presente
    de ilusiones azules y de esperanzas verdes,
    una estrella en el cielo y una luz en tu mente
    musitarás mi nombre… y quizá me recuerdes.


    Francisco Álvarez

    30 de mayo de 2023

    EL VIENTO






    Vino primero tenue y acarició su pelo,
    nube de mariposas rozando sus mejillas;
    era el beso de un ángel flotando en las orillas
    de sus ojos azules con reflejos de cielo.

    Y se agitó en ligeros y suaves remolinos
    trepando dulce y ágil en torno a su figura,
    cubriendo en un abrazo la flor de su cintura,
    llevando su perfume por todos los caminos.

    Llegó por las esquinas borracho y pendenciero,
    y sacudió su blusa con empuje atrevido.
    Era intenso y robusto, rebelde y encendido,
    y la apretó con fuertes tentáculos de acero.

    Se transformó en violento ciclón desesperado,
    arrancando la falda con sus múltiples manos,
    invadiendo los fondos recónditos y arcanos,
    y arrebatando el fuego de su cuerpo azotado.

    Gentil soplo de viento crecido sin medida,
    tierno beso de amigo transformado en amante,
    leve caricia alzada en pasión dominante,
    sueños nunca vividos de una ocasión perdida.


    Francisco Álvarez


    26 de mayo de 2023

    BESOS DORMIDOS







    Vendrán los besos, y traerán silencio,
    y nos preguntaremos quiénes somos,
    dónde nos conocimos, qué buscamos,
    y tal vez nos respondan nuestros ojos,
    ignorantes del miedo a la palabra,
    pues la verdad les grita desde el fondo.
    Y al mirarnos, habrá una luz recóndita
    de tibio colorido melancólico,
    que abrirá perspectivas imprevistas,
    y que será en sí misma testimonio
    de algo que fue, que ya es insostenible,
    tan quimérico como el unicornio.


    Ayer los besos, aunque amortiguados,
    llevaban un clamor de intenso gozo,
    entretejían lágrimas y risas
    en verdes primaveras y en otoños,
    calendario de pétalos dormidos,
    dormido el tiempo sobre nuestros rostros.


    ¿Qué sucedió? Tal vez una mañana,
    a la orilla del río, entre los olmos,
    se despertó la niebla del cansancio,
    y repobló el paisaje de abandono.
    Y los besos se fueron marchitando,
    sin casi percibirlo, sin sollozos.
    Y hoy sólo son costumbre, su arrebato
    en retirada triste, sin retorno.
    Es hora de partir; se fue la magia,
    el temblor está en calma, el amor prófugo,
    los besos silenciosos, tan dormidos
    que no despertarán... como nosotros.


    Francisco Álvarez

    24 de mayo de 2023

    BREVERIAS







    92

    Sentirás una noche de repente
    tibio temblor que sobre ti resbala.
    No es el roce de un ángel con el ala,
    sino mis labios al besar tu frente.


    97

    ¡Cómo me sorprendió la mansedumbre
    de tus manos rozando mis mejillas!
    Haz de esa iniciativa una costumbre,
    yo seré el río, y tú las dos orillas.


    100

    Me acercaré a tu espalda con ternura
    Reclinando en el hombro mi barbilla,
    rozaré suavemente tu mejilla,
    y anudarán mis brazos tu cintura.


    106

    Me esperabas con alma descubierta,
    y el alma entera con pasión te di.
    Me entreabriste tu más secreta puerta,
    y mi puerta secreta yo te abrí.
    Mi vida estaba estéril y desierta,
    y entraste en ella cuando entré yo en ti.
    Y sólo quiero al verme en tu mirada,
    tenerte para siempre penetrada.


    123

    Déjame entrar en ti por las esquinas,
    tocándote la mano con la mano,
    el brazo en la cintura si caminas,
    o el beso del amigo o del hermano.

    Pero ábrete también a mis deseos,
    con impulsos desnudos y humedades,
    sin escrúpulos y sin titubeos,
    con invasiones y voracidades.


    149

    Derrámate en la hierba innumerable,
    húmeda y fresca alfombra,
    déjame que te cubra con mi sombra,
    que mi boca te bese, y no te hable.
    El viento arrullará los arrayanes,
    y su perfume te saldrá al encuentro,
    mientras en ti me adentro
    inundándote el alma de huracanes.


    153

    No he de ser en tu vida el alfarero
    que pueda moldear tu roja arcilla;
    debo absorber tu espíritu primero
    para que en mí germine tu semilla;
    mas quiero ser el único velero
    que en tu mar trace estelas con su quilla.
    Tú serás tú, sin modificaciones,
    susurrando en mi oído tus canciones.



    167

    Amordaza el impulso del sollozo
    y suelta la gaviota de la risa
    que en el azul del mar y de la brisa
    alzará la blancura de su gozo.

    Mas si el dolor no duerme su gemido,
    no cierres los oídos ni le ignores,
    mejor será que en la tristeza llores,
    porque el dolor no entiende del olvido.


    177

    Lejos estás de mí, pero tan dentro
    te llevo que jamás podré perderte.
    Y tan presente estás en mí que encuentro
    imposible mirar algo sin verte.


    199

    Hay lágrimas en mí cuando tú lloras,
    y habrá sonrisas cuando tú sonrías;
    permíteme que arranque de tus días
    un ramillete de olvidadas horas,
    para alargar tus noches, y las mías,
    retrasando la luz de las auroras.


    200

    Cuántas veces mi cuerpo ha percibido
    la magia y el calor de tu contacto,
    y cuántas en el alma he recibido
    tu entrega, sin haber firmado un pacto.
    Tu impulso, generoso y decidido,
    fue un estado de amor, no un sólo acto;
    y habrá de prolongarse en permanencia
    con cada beso y cada confidencia.


    206

    Despierta mis estímulos de amante,
    sal del letargo que ata tus sentidos;
    te quiero frente a frente, cimbreante,
    no espalda contra espalda, ambos dormidos.


    242

    Te vas, me voy, qué fría es la distancia,
    qué largo es el camino que divide:
    Que tu amor permanezca en vigilancia,
    me sueñe cada noche, y no me olvide.


    247

    Me has llevado a tu sueño, amada ausente,
    y en ti perdido me encontró la aurora.
    No despiertes, que aún no llegó tu hora:
    Suéñame, amor, interminablemente.


    270

    El muro de Berlín que te rodea
    debe ser abatido pieza a pieza;
    yo colaboraré en esa tarea,
    pero el desmantelar tu fortaleza
    debe empezar por rechazar la idea
    de que es debilidad la gentileza.
    Eres frágil…y ¿qué? Así es la rosa,
    y entre las flores es la más hermosa.


    278

    Introduce tus dedos en mi pelo,
    introduce tus labios en mi boca,
    introdúcete en mí con furia loca,
    aquí, de pie o rodando por el suelo.


    308

    Fui temeroso del amor un día,
    por su dolor, quizá, y sus desengaños;
    pero en el tiempo aquel no comprendía
    lo que aprendí al correr de tantos años:
    Miedo al amor es miedo a la alegría,
    miedo a la vida en todos sus peldaños;
    y quienes tienen miedo de la vida,
    la consideran ya medio perdida.


    313

    Bajo los pliegues semitransparentes
    de la bata adivino tu figura;
    deslizando mi mano en la abertura
    florecerán deseos inminentes
    al rodear mi brazo tu cintura.

    332

    Dedos de fina seda tiene el viento,
    e impulsos de callado atrevimiento;
    rondándote la blusa le sentí.

    Percibí sus caricias en tus senos,
    y cuanto más le dejas, tanto menos
    parece ser que queda para mí.


    343

    Si acaso temes o si acaso dudas,
    piensa en la vida que se desperdicia;
    acaricia la piel que te acaricia,
    mira en silencio las miradas mudas.

    Ríe con el que ríe, y al que olvida
    olvídale sin más, pero a quien ama
    ámale con pasión, y que esa llama
    desvanezca las sombras de tu vida.


    368

    Alza tu falda juguetón el viento
    con sus mil dedos de invisible amante
    acariciando el vientre con su aliento,
    y pintando de rojo tu semblante,
    pero no te defiendes de su intento,
    tan atrevido como estimulante.
    Si el camino del viento yo siguiera,
    cómo te haría mía a mi manera.


    353

    Muerde tus muslos al pasar el río
    y lúbrico se apropia tu figura;
    yo te contemplo oculto en la espesura,
    y percibo un ligero escalofrío
    anudándose en torno a tu cintura.


    374

    Tu beso ha recorrido mis sentidos,
    serpiente de calor y de humedades,
    vertiendo su veneno en mis oídos,
    indagando en el vientre oscuridades,
    ya en juegos silenciosos y prohibidos,
    ya bordeando en las frivolidades;
    y de la rigidez a lo flexible,
    no halló lugar que fuera inaccesible.


    391

    Si te abrazara el aire, si la lluvia lo hiciera,
    si la luz, si la nube, si la sombra, si el fuego,
    no sería un abrazo tan total como fuera
    mi abrazo por ti mudo, y por ti sordo y ciego.


    398

    Con los ojos cerrados, con los brazos abiertos,
    con sonrisa elocuente sobre labios callados,
    y en doble ofrecimiento los senos descubiertos,
    y los ojos abiertos, y los brazos cerrados,

    ven a mí con la audacia que ni duda ni niega,
    vestida de ilusiones, desnuda de temor,
    exhibiendo en el gesto definitiva entrega,
    que te estoy esperando para hacer el amor.


    413

    Recogeré en otoño tus sonrisas
    bajo los olmos desnudando el llanto
    de las hojas, que flotan indecisas,
    y al fin descansan en crujiente manto.

    Sobre esta alfombra te hallaré tendida,
    bajo diáfana cúpula de ramas,
    sólo de tus deseos revestida,
    y ofreciendo lo mismo que reclamas.


    Francisco Álvarez

    8 de mayo de 2023

    JUNTOS









    Por cauce horizontal y paralelo,
    mi mano, cabalgando en tu figura,
    baja de la cadera a la cintura,
    ronda los senos y ensortija el pelo.

    Tu intimidad sensual levanta el vuelo
    descubriendo vibrante una estructura
    con ansiedad de entrega y de aventura
    y la agresión de una leona en celo.

    He de hacer de tu cuerpo una mordaza,
    y formarán tus labios un camino
    de humedad, arrastrándose en mi piel.

    Verás mi círculo de amor que abraza
    tu temblor en furioso torbellino,
    y plantaré mi flor en tu vergel.


    Francisco Álvarez



    1 de mayo de 2023

    VIRGINAL






    Te vi en el vórtice del remolino
    de luz, ceñido en torno a tus caderas,
    la túnica arrancada por el viento,
    sobre fondo de estrellas,
    rebaños de centauros
    chapoteando en juego en la ribera.
    Protegías los senos descubiertos
    con ambas manos, y la cabellera
    larga, sedosa,
    flotaba al aire suelta.
    Qué contraste de labios y mirada,
    sedientos y sensuales, con la entera
    actitud de tu cuerpo,
    de virgen indefensa.
    Te vi como surgiendo de las olas,
    aunque los pies se anclaban en la tierra,
    y desaté el deseo en mis entrañas,
    y le envié a enroscarse entre tus piernas,
    sin advertir que en torno a los tobillos
    arqueaba su lomo la pantera.
    Y me quedé perdido en mi distancia,
    y tú quedaste en permanente ofrenda.


    Francisco Álvarez