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20 de septiembre de 2022

CONTRA LOS QUE CREÍAN QUE SERVIA EN SECRETO A UNA DAMA



Si muestro contentamiento
con males disimulados,
es por hurtarles el viento
a los que traen pensamiento
del rastro de mis cuidados.
Y si muestro alegre ser,
entonces querría morir;
pero hacerlo hacer
no la gana del placer
mas la causa d'encubrir.



Cabo



Todo placer me despecha,
mis descansos son llorosos;
pero hallo qué aprovecha
para quitar la sospecha
de los que son sospechosos.
Mas quitada la ocasión
d'aquestas sospechas tales,
cuando ya las noches son,
los lloros del corazón
son testigos d'estos males.


Diego Fernandez de San Pedro

11 de agosto de 2022

A UNA DAMA PORQUE ELLA LE DIO UN HILO



El hilo que en este día
ató mi cautividad
es descanso y compañía
de mi triste soledad;
que aquí continuo do esto
no siento, como Dios es,
otra compañía no,
sino el mal que me hacés
y la fe que os tengo yo.


Diego Fernandez de San Pedro

5 de junio de 2022

A UNA DAMA DE LA REINA DOÑA ISABEL



Dama que mi muerte guía,
ved las coplas d'esta muestra,
escritas sin alegría,
pensadas con ansia mía,
trovadas por causa vuestra;
y no se os haga braveza
hacer bien al bien perdido;
tenedlas, por gentileza,
en pago de mi firmeza
y en señal de vuestro olvido.


Y no se os haga pesada
merced de tal beneficio,
pues librará su embajada
a vos de ser enojada
y a mí de vuestro servicio,
porque ellas van apartando
a mí de vos y de mí,
creyendo triste pensando
que podré cobrar dejando
lo que teniendo perdí.


Porque por desesperarme,
siendo yo vuestro cautivo,
quisieron siempre aquejarme
vuestra gana de matarme
y mi poca de ser vivo.
Y sufro este trago fuerte
donde hay dolores tan fuertes,
por ver si podrá mi suerte
despedir con una muerte
la muerte de tantas muertes.


Y pues que ya mis porfías
d'enojo serán siniestras,
ved ante fin de mis días
en las tristes quejas mías
las tan malas obras vuestras.
Ved su fuerza que va llena
de razón do no hay disculpa,
y visto como os condena,
no podréis negar la pena
que merece vuestra culpa.


¡O con qué ley os serví
y os tuve siempre por dios!
¡O cuántas veces me vi
tan enemigo de mí,
cuán aburrido de vos!
¡Cuántos y con cuánta fe
servicios grandes os hice!
¡En cuántas cosas hablé!
En todas os enojé,
y en ninguna os satisfice.


Con dañada voluntad,
con vanos prometimientos,
me mostrastes claridad,
mas siempre vuestra verdad
se rigió por movimientos;
por donde os puedo llamar,
sin que yerro pueda haber,
mañosa para engañar,
discreta para dañar,
hermosa para ofender.


Con fe de quien desconfío
nunca os pude ser siniestro,
y con este desvarío
no quise ser nada mío
por sello del todo vuestro.
Y viendo mi padecer,
el cual de mudanza mude,
cuando me quise valer
ni quiso vuestro querer,
ni pudo lo que yo pude.


Heristes al corazón
con pena muy desigual,
y con dañada intención
distes muerte al galardón
por dar salud a mi mal.
Cuanto mudó mi servicio
aflojó vuestro desgrado,
y en verme sin beneficio
hice de mí sacrificio
en las llamas del cuidado.


De mi bien os vi pesar,
de mi mal os vi reír,
de causa que mi penar
no lo supe querellar
como lo supe sentir.
Porque es ley que ha de durar,
y que Amor hizo escribir
que en las ansias del quejar
más mal queda en el callar
que publica el descubrir.


Mi vista me dio pasión,
vuestras obras amargura,
y con pincel de razón
yo dibujé el afición,
vos pintastes la tristura.
El placer me fue siniestro,
pesar es por quien me guío;
y con fe mayor que muestro
cuando yo me vi más vuestro
vi el descanso menos mío.


Del galardón que me deja
a vos toca la disculpa,
mas del mal que mal me aqueja,
aunque do de vos la queja
a mi dicha do la culpa.
Pues si mi grave dolor
me causó desaventura,
¿quién creyera tal error:
que abra de causar Amor
lo que perdió la Ventura?




Cabo


Mas pues la Ventura y vos
contra mí sus bienes tuercen,
no es mucho hecho, por diós,
que las tales fuerzas dos
a mi flaca fuerza fuercen.
Mas pues el bien es perdido
y el remedio está cubierto,
más vale de tal rüido
salir temprano herido,
que tarde y del todo muerto.



Diego Fernandez de San Pedro

30 de mayo de 2022

EN EL DÍA DEL DOMINGO DE CASIMODO







Una maravilla vi
sobre cuantas nos mostraron;
grande ha sido para mí
en ver que nos adoraron
pues estávades ahí.

Muchos ciegos, pocos ojos
vi en aquesta devoción;
más se vence por antojos
la vista que por razón.



Diego Fernandez de San Pedro

29 de mayo de 2022

CANCIONES




1



Vivo sintiendo placer,
placer, temor y dolor;
dolor por no os poder ver,
temor que os temo perder,
placer por ser amador.



Afirmo que estoy y digo
en dos partes hecho dos;
por el cuerpo acá conmigo,
por el alma allá con vos;
por ser vuestro, con placer;
por el placer, con temor;
con el temor por no os ver,
en no os ver está el perder,
y en perder está el dolor.




2


En mi grave sufrimiento
no hay dolor más desigual
que ser solo el pensamiento
el testigo de mi mal.



Sufriera el mal que busqué
por la causa que lo esfuerza
si tuviera tanta fuerza
la vida como la fe;
mas vivir con pena tal
no lo sufre lo que siento,
porque solo el pensamiento
es testigo de mi mal.




3


Vuestra condición que fue
a mí tan desconocida
cuanto más mengua la vida,
tanto más crece la fe.



Mas si vuestro merecer
es mayor que sé decir,
¿cómo podré yo sufrir
lo que vos podéis hacer?


Y pues de esta causa sé
que es mi muerte conocida,
triste, ¿para qué guardé
tanta fe en tan poca vida?




4


Quien se viere cual me veo,
con tiempo su mal deshaga,
pues en ley de tristes paga
la vida por el deseo.



Ya viviendo descansaba
viendo por quién padecía,
y si con pena sufría,
con mi fe me consolaba;
mi muerte, que, cierto, creo,
a los vivos miedo haga,
pues en ley de tristes paga
la vida por el deseo.



Diego Fernandez de San Pedro

27 de abril de 2022

A LA PRIMERA VEZ QUE VIDO A SU AMIGA




Cercáronme cuando os vi
Deseo, Males y Fe,
mas yo cautivo de mí!
que de todos me temí,
de ninguno me guardé.
Y cuando quise huir
del Mal que Fe me buscó,
el Deseo con Morir
dijo: ¿Dónde queréis ir?
¿No veis que os tengo yo?


Diego Fernandez de San Pedro

30 de marzo de 2022

EN EL DÍA DE PASCUA DE FLORES







Nuestro Dios en este día
las tristes almas libró,
mas la mía, porque es mía,
en el fuego do solía
se quedó.

Y por crecer mis querellas
mandó la que obedecí
que se quedasen en mí
las penas de todas ellas.



Diego Fernandez de San Pedro

5 de octubre de 2021

A OTRA DAMA



Señora en quien he mirado
de loar muy altas cosas,
en estilo mal trovado
yo he loado
muchas damas de hermosas;
y comoquiera que Dios
puso perfección en ellas,
he hallado que hay en vos
todo lo de todas ellas.



Y este fue corto hablar
mirando lo que en vos veo,
que para bien acertar
habré de estar
otra lengua en mi deseo.
Y pues saber me negó
quien a vos os satisfizo,
a la mi fe digo yo
que os alabe Quien os hizo.


Diego Fernandez De San Pedro

3 de octubre de 2021

ESPARZA PARA UNA EGIPSIA SU AMIGA



Pues mi propia propiedad
tal oficio me mostró,
yo vengo de piedad
a hurtar la libertad
del triste que la perdió.

Y pues de su compasión
a tan gran cosa me atrevo,
adormid la condición
porque yo, sutil ladrón,
haga el hurto como debo.



Diego Fernandez de San Pedro

16 de junio de 2021

A LA MISMA SEÑORA EN EL DÍA DE RAMOS






Cuando, señora, entre nós
hoy la Pasión se decía,
bien podes creerme vos,
que lembrando la de Dios
nació el dolor de la mía.
Huir de dolencias tales
no sé quién me lo excusó,
porque bien sabía yo
que se apegaban los males.


Diego Fernandez de San Pedro



11 de marzo de 2021

A UNA DAMA MUY HERMOSA Y DE MUCHA GRACIA


Diferencia peligrosa
tienen, y que siempre dura
sobre esta cuestión dudosa:
¿cuál os hará más hermosa,
la gracia o la hermosura?
La gran hermosura dice
que ella os da la gracia a vos,
y como no se desdice,
la gracia la contradice
porque es la misma de Dios,


y porque en vos se contiene
perfección tan verdadera,
que gloria grande les viene
a la tierra porque os tiene,
y al cielo porque os espera.
Y al que os hizo tan preciada
suplica mi fe segura
que os haga en todo acabada,
porque no os fallezca nada,
como el rostro, la ventura.


Cualquiera bueno acabado
adonde esfuerzo se siente,
se hizo hecho loado;
aunque es su vivir pasado
su memoria está presente.
Pues así mi pensamiento,
en cuanto Dios fuere Dios,
se cuenta por este cuento,
porque tuvo atrevimiento
para loaros a vos.


Diego Fernandez de San Pedro

2 de octubre de 2020

A OTRA DAMA


Pues no sufre lo que siento
que viva con tal pasión,
sufra vuestra compasión
que se salve el sentimiento
en la fe del corazón.
Y si piedad ninguna
no tenéis con vos aquí,
yo os podré prestar alguna
de la que tengo de mí.



Ved lo que debo sentir,
cuando no puedo hallar
remedio para vivir,
ni fuerza para sufrir,
ni poder para olvidar.
Havedme ya compasión;
no muera con falta de ella,
por amor de la Pasión
de Quien quiso padecerla
como yo, sin merecerla.







A OTRA DAMA


Dama tan poco contaste
y tan mucho desigual,
espantéme con el guante
cuando vi seso claustral
en rostro tan observante.
Y aunque el guante estaba sano,
fue la causa d'él tan rota,
que por correrme temprano
anduvo de mano en mano
como si fuera pelota.



Callan semejantes cosas
las que son buenas enteras;
pero las que son mañosas,
diciéndolas cautelosas,
descúbrenlas verdaderas.
E pues así desconocen
vuestras obras cuándo prenden,
con vuestro seso retocen,
porque a mí no me conocen
sino aquellos que me entienden.



Diego Fernandez de San Pedro

18 de junio de 2020

ROMANCES



1


Romance trocado por
Reniego de ti, Mahomad


Reniego de ti, Amor,
y de cuanto te serví,
pues tan mal agradeciste
todo cuanto hice por ti.


Hízete de firme fe
casa en el alma de mí;
por hacerme todo tuyo,
yo de mí me despedí.


Por ganar tus galardones
nunca yo libre me vi;
hiciste mis enemigas
las mercedes de tu sí;
siempre vi por tus antojos
claro el mal que padecí.





2



Romance a una señora


Más hermosa que cortés,
donde la virtud carece,
el culo, no le negués,
que en el gesto le tenés,
si en las nalgas os fallece.


Y si hay algún primor
para no tener ninguno,
yo digo que algún gordor
el coño y el salvohonor
os ha hecho todo uno.


Así como Dueratón
pierde el nombre entrando en Duero,
así por esta razón
perdió el nombre el avispero
cuando entró en el coñarrón.





3



Romance estando mala su amiga


Cuando juntos me dolieron
vuestro mal y mi tormento,
en un solo sentimiento
yo no sé cómo cupieron;
mas mi mal viejo y sin calma,
de cortés y por razón,
restrújose al corazón
porque cupiese en el alma
el que agora os da pasión.




4



Romance a su amiga


No temo, dama real,
el perdurable tormento,
porque la fuerza del mal
endurece el sufrimiento.


De donde puedo decir
que los dolores de acá
aparecen al sentir
para que pueda sufrir
todos cuantos hay allá.





5


Romance contra una su amiga


Pues me tiene medio muda
la razón el mal de amor,
mal os loara sin duda
la lengua con el dolor;
mas si en vos sola se cobra
valer que todas esmalta,
¿como podré yo por obra
con saber de tanta falta
merecer de tanta sobra?





6



Romance a una serrana muy hermosa


Pues tal fruto como vos,
serrana, lleva esta tierra,
todo el bien está en la sierra.


Mirar vuestra perfección
a los ojos fue ventura,
mas ¡o qué cárcel tan dura
dio la vida al corazón!


Así que diré llorando:
Mi memoria se destierra
de lo poblado a la sierra.


Responde la serrana
No sé por qué estáis penado
de la hermosura mía,
que en la sierra no se cría
árbol que lleve cuidado;


mas si os pena mi frescura,
la bondad que en mí se encierra
os hará más cruda guerra.




7



Romance de la Dama y el Caballero



Dice la dama


De venir, buen caballero,
no tardéis,
porque viva me halléis.
Sintiendo vuestra partida
de placer me partiré;
morirá la triste vida,
hallares viva la fe.


No seáis desconocido
porque vos de vuestro olvido
no os quejéis
cuando muerta me halléis.




Dice el caballero


No temáis algún olvido;
tened fe en la fe que os di,
pues tenéis ya conocido
que sin vos no sé de mí.


Devéis mucho consolaros,
pues sin veros y miraros
ya sabés
mi vida cuán poca es.




La dama


No queráis allá trocaros,
que quereres extranjeros
sabrán mejor agradaros
pero no tan bien quereros;


y si sois d'amor vencido
mi firmeza y vuestro olvido
lloraréis
cuando engañado os halléis.




El caballero


¡Qué descanso llevaría
mi sospechoso temor
si os quedase la alegría
como yo llevo el dolor!


Mas si el mal que va conmigo
a vos es muy enemigo
razón es
que por mí y por vos llorés.



Diego Fernandez de San Pedro