Saco las hojas amarillas del geranio
y saco una sombra, una escritura.
Ese espacio brota, abrirá destinos.
Me dejo escribir y callo.
Me dejo escuchar.
Hurga la mano en la tierra porque es propio
del alma buscar un sacrificio oscuro,
una sed de raíces nuevas.
Nosotros.... generamos el trazo fino,
la apertura que dejamos en el ciego
y en la controversia de su resplandor.
De todos esos equívocos seguiremos naciendo.
Yanina Magrini
