Me dormí sobre una hoja tan vacía
De palabras, que la noche al observarla,
Sintió pena, y por amor, quiso poblarla,
Con su Gran Constelación de la Poesía.
¿ Me dormí sobre una hoja o ella era
quién dormía y yo velaba su letargo?
¿ O la noche nos soñaba y sin embargo,
a la vez, también la noche un sueño era?
Todo es cierto…me lo dice la brillante
Creación, que de la Humana es tan distinta.
Como es cierto que asimismo es semejante,
A la vasta creación de Nuestra Tinta.
Me dormí sobre una hoja tan desierta,
Que mi mano decidió quedar despierta.
Luciano Cavido
