Canto a la lluvia
Yembelé, yembelé tuná.
Yaisla bembe bembé tuná.
¡Ulisla vá, bembelebe vé!
Tunjó oleja ti.
Elfili yá, tundala yá.
Telinla, yabahó.
Telinda, asihá.
¡Ulisla vá, bembelebe vé!
Efir. Efir. Datinga dá.
Aquimpele lulitendo si.
Efir, efir, efirvale si.
¡Ulisla vá, bembelebe vé!
Canto al agua
Agua roja, de la fruta i del hombre, agua.
Agua azul, de las nubes i del aire, agua.
Dame tu bocado,
dame tus pies, agua, agua.
Tú corres entre las piedras i los peces;
tú corres por el corazón de las pencas.
Agua quieta i agua turbia,
agua de las pozas que guardas en tu fondo el cielo,
agua plana.
¡Balam shá! ¡Sís, sis!
Eres buena en mi boca y en mis brazos.
Yo te canto y te apaciguo.
Agua de las chorreras i los líquenes,
no me mates.
¡Balam shá! ¡Sís, sis!
Canto al fuego
Fuego, fuego, fuego de entre la sangre, fuego.
Fuego nuevo en los ojos del cielo, fuego.
Donde estás todo habitas, fuego.
Yo voy en pos de ti, yo voy en tu busca.
En la fruta i en el árbol.
El fuego es el fuego.
Crepitando en la fogata
¿qué hablas?, ¿qué cantas?.
Yo bailo en tu honor i tú sonríes.
Fuego del aire, fuego de la tierra,
¡Oh, fuego!
La noche viene i todo lo iluminas.
Ven, de donde vengas, fuego madre, fuego madre;
yo bailo para ti.
Gota a gota la lluvia cae de las hojas del ciruelo.
Pero tú vives, fuego, fuego, de la tea i de la sangre.
Canto a la luz
Del espacio grande, grande,
donde todo ha sido oscuro,
ha venido. Ahá, ella. Ahá, ella.
¿Qué pasaría que no vino antes?
¿Qué habría antes?
De las garras de Vieri, ave de las dos Cabezas,
se escapó la luz. Se escapó la luz.
El árbol no se vería.
La piedra no se vería.
El camaleón i la tortuga no se verían.
¿Qué, entonces, se vería?
No sé. No me lo preguntes.
La luz ya estaba cuando yo vine.
¡Ahá, ah, éh! ¡Ahá, ah, éh!
Los hombres
La calabaza está creciendo.
Knegún, knegún.
Los hombres dicen que el hombre es bueno
i que el hombre es malo.
Knegún, knegún.
Rué, le, le rué, el hombre más pequeño
puede ser el más grande.
Knegún, knegún.
Rué, le, etin le: los tambores suenan.
Etin le, le etin; los tambores suenan.
Knegún, knegún.
Knegún, knegún, fii.
Fii, fii, knegún fii.
Aren pi, u e né
Bingo de la tierra donde no hay pájaros,
no eres flor ni árbol.
Bingo dice: alé, i las aguas de los ríos
se abren a su paso.
Bingo dice: ven, i nadie viene.
Están llorando las frondas una leche deleitosa
i la serpiente Uré le da a Bingo
un anillo de marfil.
Bingo de la tierra donde nació el fuego,
tiene la piel más hermosa del mundo.
Bingo juega dando saltos
entre las puntas de los cerros.
¡Huewech, Huewech, Bingo!
que sí nació de madre en nueve esperas.
Bingo: hijo de la piedra
i el pan.
Canción a la madrugada
Oh, madre, triste canto.
Oh, madre, ya no estoy.
La Tierra no tiene a nadie.
Oh, madre, así ha sido.
Mis lágrimas hacen un lago
lleno de peces. Oh, madre.
De mi boca ya no nacen flores.
Oh, madre, ¿qué ha pasado?
La noche ha llegado a mi corazón.
Oh, madre, oh, madre.
Triste canto.
A eeeeeee, oh! Eeeee
La muerte viene
sobre las aguas del río,
en el canto de los pájaros, viene.
Nadie la detendrá.
Uge nú, ya. Nadie. Nadie.
Mis ojos ya no verán cosa alguna.
Alguien me ha matado.
Dame mi corazón,
dame mis manos,
dame mi sonrisa.
Uge nú, ya. Árbol, te entrego mi alma.
Así, así, ¡yelle, yelle!, así
La luna en el cielo.
El sol en el cielo.
La luz los ha unido:
sobre la luz el espíritu.
Vida, canto i muerte.
Feliciano Mejía
