Inscripción grabada,
según refieren los autores árabes,
en el sepulcro de
Almanzor Alhagib, de Córdoba.
No existe ya; pero dejó en el orbe
tanta memoria de sus altos hechos,
que podrás admirado conocerle,
cual si le vieras hoy presente y vivo.
Tal fue, que nunca en sucesión eterna
darán los siglos adalid segundo,
que así, venciendo en lides, el temido
Imperio de Ismael acrezca y guarde.
Leandro Fernandez de Moratin
