Pues falta no hay en vos,
Desempeñad vuestra prenda,
Que esta cifra de contienda,
Mejor me perdone Dios
Que vuestra merced la entienda.
Y mirad a qué me atrevo,
Que aunque la echéis en la cama
Yo lo consiento y apruebo,
Tan sin temor de su fama
Como si fuese una dama.
Cristobal Castillejo
