
Hoy la poesía, la música,
las imágenes forman un todo
nunca soñado por un creador,
si es que el creador existe,
o solo el creador es...
la sombra de su tiempo,
fundido en el deseo de otros....
¿Viajar a la velocidad de la poesía.....?
No es posible, nunca la poesía será alcanzada...
____________________________________________
.......Desnudándome de toda mi estructura,
de pudores infundados,
de absurdos prejuicios de este cuerpo,
me visto en la piel de tus deseos.
Hoy me abandono,
me entrego por entero
a la sublime lucha de ser feliz,
en tu felicidad sin dudas.
Me despojo precoz...¡Fuera los trapos...!
El precio es alto, lo sé, tu ya me entiendes,
si es que hoy tu puedes entenderme.
Jugar duro, apostar fuerte, medir distancias,
esa es mi suerte.
Extendiendo tu mano, y yo la mía
no alcanzamos la dicha que se oculta,
ese íntimo deseo que es la vida.
El manantial que nace en nuestras bocas,
se sumerge, crece y nos inunda,
de deseos, de sueños,
de profundos espacios que nos dejan
con la miel en los labios, sin tocarnos.
Ese Tántalo cruel, que es la distancia ,
nos castiga sin ecos, sin latidos,
muertos de sed... y un dulce frío.
Jose Antonio Azpeitia
las imágenes forman un todo
nunca soñado por un creador,
si es que el creador existe,
o solo el creador es...
la sombra de su tiempo,
fundido en el deseo de otros....
¿Viajar a la velocidad de la poesía.....?
No es posible, nunca la poesía será alcanzada...
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.......Desnudándome de toda mi estructura,
de pudores infundados,
de absurdos prejuicios de este cuerpo,
me visto en la piel de tus deseos.
Hoy me abandono,
me entrego por entero
a la sublime lucha de ser feliz,
en tu felicidad sin dudas.
Me despojo precoz...¡Fuera los trapos...!
El precio es alto, lo sé, tu ya me entiendes,
si es que hoy tu puedes entenderme.
Jugar duro, apostar fuerte, medir distancias,
esa es mi suerte.
Extendiendo tu mano, y yo la mía
no alcanzamos la dicha que se oculta,
ese íntimo deseo que es la vida.
El manantial que nace en nuestras bocas,
se sumerge, crece y nos inunda,
de deseos, de sueños,
de profundos espacios que nos dejan
con la miel en los labios, sin tocarnos.
Ese Tántalo cruel, que es la distancia ,
nos castiga sin ecos, sin latidos,
muertos de sed... y un dulce frío.
Jose Antonio Azpeitia