No conoces a nadie.
Conoces algunas calles,
colinas, verjas, restaurantes.
Las camareras han cambiado.
No me conoces.
Yo estoy feliz con el otoño,
las hojas las faldas rojas,
todo en movimiento.
Pasé junto a ti en una pared de mármol,
algún nuevo banco.
Sangrabas por la boca.
Ni siquiera sabías en qué estación estábamos.
Leonard Cohen