
Estaba pensando en ti,
en las volutas del viento,
en la frialdad del mármol.
Absorto, quieto, sin facciones,
con las manos unidas en la frente.
Y en un gesto inútil,
dos lágrimas sin rumbo,
han nublado mi ser.
Te desbordas en mí a menudo,
azul como la esperanza,
fuerte como la juventud.
No quiero volver a tu experiencia,
solo está en mi lo que permanece
de cada sonrisa.
Lo que es inmutable en el tiempo.
Déjame solo.
La tarde se hará cargo de tus penas.
Deja, deja que ruede mi sinceridad....
hacia su propio abismo.
José Antonio Azpeitia
en las volutas del viento,
en la frialdad del mármol.
Absorto, quieto, sin facciones,
con las manos unidas en la frente.
Y en un gesto inútil,
dos lágrimas sin rumbo,
han nublado mi ser.
Te desbordas en mí a menudo,
azul como la esperanza,
fuerte como la juventud.
No quiero volver a tu experiencia,
solo está en mi lo que permanece
de cada sonrisa.
Lo que es inmutable en el tiempo.
Déjame solo.
La tarde se hará cargo de tus penas.
Deja, deja que ruede mi sinceridad....
hacia su propio abismo.
José Antonio Azpeitia