
¡Donde estás Dios! Me tienes hart@
Tu displicente silencio me hace daño.
Hoy me quito las alas de este sueño.
Me sumerjo en la duda de tu esencia.
Los ministros de tu corte me enseñaron,
que del verbo que emana de sus bocas,
todo es grande, inmenso, todo es santo.
Se disfrazan con ropajes de payasos,
de voces huecas, de argumentos vagos,
de grandes túnicas, con sombreros largos.
Mañana no temeré, del Juicio Final,
los vaticinios del castigo humano.
Mañana rezaré, a un dios lejano,
perdido en las tinieblas del espacio,
confundido en los quarks, la antimateria.
Mañana rezaré....un nuevo Salmo.
Jose Antonio Azpeitia
Tu displicente silencio me hace daño.
Hoy me quito las alas de este sueño.
Me sumerjo en la duda de tu esencia.
Los ministros de tu corte me enseñaron,
que del verbo que emana de sus bocas,
todo es grande, inmenso, todo es santo.
Se disfrazan con ropajes de payasos,
de voces huecas, de argumentos vagos,
de grandes túnicas, con sombreros largos.
Mañana no temeré, del Juicio Final,
los vaticinios del castigo humano.
Mañana rezaré, a un dios lejano,
perdido en las tinieblas del espacio,
confundido en los quarks, la antimateria.
Mañana rezaré....un nuevo Salmo.
Jose Antonio Azpeitia