CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

8 de marzo de 2026

LIED DE LA HIGUERA





Heló tanto que las ramas lechosas
Importunaron a la sierra, se rompieron en las manos.
la primavera no vio verdecer a las graciosas.

La higuera pidió al amo del yacente
El arbusto de una fe nueva.
Pero la oropéndula, su profeta
-Su retorno calentaba al alba-,
Al posarse sobre aquel desastre
En vez de morir de hambre lo hizo de amor.

Rene Char

EL CABO DE LA BUENA ESPERANZA




23 septiembre 1913
Aeródromo de Túnez


Una seria turba árabe, francesa prevenida
por los radiotelegramas hormiguea Islam el calor
negrillos en los árboles el vendedor
de buñuelos con miel el severo servicio de orden
los reporteros los fotógrafos
seis mil espectadores
caras mirando hacia occidente esperan
prestos al entusiasmo
por una liza
el anuncio espléndido
el-joven -que-ha -cruzado-el-mar
tres torpederos
chafados en su baba.

Jean Cocteau

7 de marzo de 2026

TU CHICA







Ponla en cualquier parte
apoyada contra una pared.
Desnuda sobre tu lecho,
vestida de gala para el baile.
Métele algunos pensamientos
en la cabeza.
Ponle algo de dinero
en las manos.
Asegúrate de que puedes hacerla correrse
al menos una segunda vez.
Hermano, esa es tu chica.

TU CHICA

y hablad juntos de la era que se avecina
en la que vestirás carne de mujer
y dejarás que tu belleza adopte una vez más
el valor de un corazón para empezar de nuevo,

informa mi soledad con momentos
de la inminente unidad, confiesa
tu cuerpo a mi absoluta ignorancia
y haz descansar al soñador de su falta de sueños
(misteriosas cuartetas de los Cuadernos de Notas en los que trata de
pleitear por la paz )

Leonard Cohen

APOLO






Habitante de los anchos portales
donde el laurel de la sombra oculta el arpa de la araña,
donde las losas académicas,
donde las arcas y las llaves mudas,
donde el papel caído
recubre el polvo de frágil terciopelo.

¡El silencio dictado por tu mano,
la línea entre tus labios sostenida,
tu suprema nariz exhalando un aliento
como brisa en las praderas,
por gemelas vertientes recorriendo los valles de tu pecho,
y en torno a tus tobillos un espacio
pálido como el alba!

¡Eterna, eternamente un universo a imagen tuya!
Con la frente a la altura de tu plinto,
viniendo de aritméticas vacías como claustros,
de cielos oprimidos como flor entre páginas,
¡eternamente! dije, y desde entonces,
¡eternamente! digo.

Beso a mi voz, que expresa tu mandato,
la suelto y voy hacia ti, como paloma
obediente en su vuelo,
libre en la jaula de tu ley.

El trazo de tu norma, en el basalto
de mi inocencia oscura,
el paso de tu flecha ¡para siempre!
Y hasta el fin tu soberbia.
Sobre mí, solo eterno
tu mandato de luz, Verdad y Forma.

Rosa Chacel

6 de marzo de 2026

A MITRA

 




Dios con siete collares planetarios,
con mujeres de piedra y pensamiento,
con aullidos de cal en movimiento
con relieves y rojos santuarios.

Hasta las altas llamas son sudarios
ante tu desgarrado monumento
en el que sólo canta un elemento:
el amor que desfonda los sagrarios.

Bestia llena de flores y granates
halo de rosas roncas de rumores,
esposo repartido en el abismo…

Hablo de los pacíficos combates,
de los ciclos de música y colores.
Por las montañas hablo de mí mismo.

Juan Eduardo Cirlot

INTRODUCCION






Todos los pasos tienen la forma del pasado,
la forma de las formas donde todo se muere
cayendo en su recinto de plata desbordada,
elegida en el borde de las sombras azules.

Debajo de los días de mis contestaciones
a todas las murallas que la noche reparte
en torno a mi tristeza de roto alucinado
donde el sol no golpea con sus labios en flor.

Debajo de esas causas de elemento remoto:
de esos pasos perdidos que mis manos soportan,
escribo dulcemente con el rostro vertido
hacia la extensa tierra que se eleva ante mí.

Es una tierra lenta de rosas muy oscuras,
una tierra de nombres y puñados de vidrio,
una tierra de grana con estaño incendiario,
una tierra de paja con trenzas de aceite.

Todos sus movimientos me consultan ardiendo,
todas sus invasiones se me acercan de pronto;
cuando de mi agonía resurjo hacia las calles
y paso por mis sangres escucho sus lamentos.

Voy a estar concordando las cuerdas de esa luz
que el aire petrifica rondándome los ojos.
Voy a poner sus arpas encima de mi mesa
donde escribo despacio su forma desgraciada.

Son rediles de polvo mezclado con topacios,
pescados hacinados sobre la cal deshecha
son hombros de jacintos y caderas de sábana
donde todo amontona su rumor de maderos.

Todos los pasos tienen la forma del pasado;
de un pasado sin boca para besar la orilla
de otra existencia hermosa que nunca se ha tenido
a pesar de las fiestas del corazón en llamas.

Entonces a lo largo de mi paciencia nacen
las tibias caravanas de las blancas cisternas,
los amores redondos de los pozos ocultos,
las banderas inscritas en le mármol salvaje.

Miro con mis recuerdos la zona de ese campo
en el que un gran sollozo persiste de rodillas.
Desde la tarde o noche donde un árbol violeta
esparce su mirada, también contemplo el tiempo.

Miro su vestidura de brillo y crisantemos,
su peligrosa fuerza de ventana cortada,
su pensamiento vivo creciendo con las zarzas
entre las alabanzas de los cánticos solos.

Debajo de esas causas de elemento perdido
hay una tierra suave que palpita ante mí.
Es una tierra echada sobre su propio vientre
lleno de estrellas negras y de voces lejanas.

Cuando todo lo mío se muere y despedaza
partido por el ansia de lo que me traiciona,
del crimen cometido por mí contra mis cielos
yo miro ese terreno de temblor y ternura.

Escribo para oírme vivir sobre sus tersas
orillas renacidas en un sarcófago rojo.
De sus sonidos de oro tomo mis instrumentos
hechos de siemprevivas y cabellos heridos.

Todos los pasos tienen la forma del pasado
donde todo se ahonda cayendo hacia el amor,
que es la perfecta nada de todo lo que canta
con la mirada aguda que el diamante describe.

Ya sé que me repito como un muerto que avanza
desde sus pobres ropas deshechas y en la sombra,
hacia la caja enorme donde el mundo le estrecha
para guardar la esencia de su ser miserable.

No me importa la gloria que grita en las paredes
con garfios de tormento la aurora de los días.
No obstante, reconozco la causa de mi origen
atado a la salmodia de los nombres que crujen.

Debo cantar las ansias de la roca extasiada,
las ansias de los peces que lloran su océano,
las ansias de los signos escritos con zafiros
en las llagas inmensas de las naciones secas.

No me importa la gloria, pero adoro mi voz;
mi voz hecha de torres y relámpagos negros
mi voz de combatiente por una guerra antigua,
mi voz de sacerdote con ojos de jaguar.

Es donde mi tristeza se transforma en países,
en lo que todo estalla en floras de riquezas,
en las que me sumerjo con las venas abiertas
para llenar mi espalda de tatuajes eternos.

Juan Eduardo Cirlot

5 de marzo de 2026

SEPTENTRION





He paseado a orillas de la Folie.
A las preguntas de mi corazón,
Si no las planteaba,
Mi compañera cedía
-Así de imaginativa es la ausencia.
Y sus ojos decrecientes como el Nilo violeta
Parecían contar interminablemente sus ganancias que se extendían
Bajo las piedras frescas.

La Folie se tocaba con largas cañas cortantes.
En alguna parte aquel riachuelo vivía su doble vida.
El oro cruel de su nombre, súbitamente invasor,
Acudía a presentar batalla a la fortuna adversa.

Rene Char

EL AUTOBUS





Fui el último pasajero del día.
Estaba solo en el autobús.
Me sentía contento de que se estuvieran gastando tanto dinero
sólo para llevarme por la Octava Avenida arriba.
¡Conductor! Grité, estamos usted y yo esta noche.
huyamos de esta gran ciudad
a una ciudad más pequeña más propia para el corazón,
conduzcamos más allá de las piscinas de Miami Beach,
usted en el asiento del conductor, yo varios asientos más atrás,
pero en las ciudades racistas cambiaremos de lugar
para mostrar lo bien que le ha ido arriba en el norte,
y busquemos para nosotros alguna diminuta villa pesquera americana
en la Florida desconocida
y aparquemos justamente al borde de la arena,
un enorme autobús como una señal,
metálico, pintado, solitario,
con matrícula de Nueva York.

Leonard Cohen

4 de marzo de 2026

EN UN CORSE DE CALIDAS ENTRAÑAS




A Paz González


En un corsé de cálidas entrañas
duerme una estrella, pasionaria o rosa,
y allí la casta Ester, la misteriosa
Cleopatra y otras cien reinas extrañas

con fieros gestos e indecibles mañas
anidan entre hiedra rumorosa.
Allí hierve el rubí que no reposa,
pulsan sus arpas mélicas arañas.

Allí en el cáliz de la noche umbría
sus perlas vierte el ruiseñor oscuro.
Allí sestea el fiel león del día.

En su escondido sésamo seguro
custodia el grifo de la fantasía
de hirviente manantial el fuego puro.

Rosa Chacel


AYER POR LA NOCHE








Ayer por la noche quise tomar un comprimido para dormir; me he dicho que si tomase más, dormiría mejor, y que si los tomase todos, dormiría, sin sueño, sin despertar, estaría muerta. (Llora.)...
He tomado doce...en agua caliente...
.......Como una masa. Y he tenido un sueño. He soñado lo que es. Me he despertado sobresaltada, muy contenta porque era un sueño; y cuando he sabido que era verdad, que estaba sola, que no tenía la cabeza encima de tu cuello y de tu hombro y mis piernas entre las tuyas, he sentido que ya no podía, que «no podía» vivir...., ligera y fría, y ya no sentía latir mi corazón y la muerte tardaba en venir; y como tenía una angustia espantosa, al cabo de una hora he telefoneado a Marta. No tenía valor para morir sola.... Querido......Querido......
Eran las cuatro de la mañana. Ella ha llegado con el médico que vive en su inmueble. Tenía más de cuarenta.
Parece ser que es muy difícil envenenarse y que siempre se equivoca uno de dosis. El doctor ha hecho una receta y Marta se ha quedado conmigo hasta esta noche. Le he suplicado que se marchase porque tú habías dicho que telefonearías una última vez, y tenía miedo de no poder hablar libremente......
Muy, muy bien..... En absoluto.... Si, es verdad....... Un poco de fiebre , treinta y ocho y tres ; era cosa nerviosa....
.........¡No te preocupes!...... ¡Qué torpe soy! Me había jurado no darte inquietudes, dejarte marchar tranquilo, decirte: «¡Hasta la vista!», como si tuviésemos, que volver a vernos, a encontrar mañana.......
......Tonta que es una.......¡Sí, sí, tonta!........ Se hace duro el volver a colgar, quedarse en la oscuridad......... ......... (Llora.).......¡Oiga! Creí que habían cortado.............. Tú eres bueno, querido.......... Mi pobre amorcito al que
he hecho daño......... Sí, habla, habla, di cualquier cosa........... Sufría hasta retorcerme por suelo y ha bastado que hables para que me sienta bien, para que cierre los ojos. ¿Sabes?, algunas veces cuando estábamos acostados, y yo tenía mi cabecita en su sitio, con el oído junto a tu pecho, y tú hablabas, yo oía tu voz, la misma exactamente que esta noche en el aparato..........¿Cobarde?..........Soy yo la Cobarde. Me habla jurado..... yo............¡De ninguna manera! Tú, que......., tú........., tú, que no me has dado siempre más, que felicidad.........
............Pero, querido, te lo repito; no es exacto. Puesto que yo sabía («yo sabía»), esperaba lo que ha ocurrido.
Mientras que tantas mujeres" imaginan Pasar su existencia junto al hombre a quien aman y se enteran de la ruptura sin preparativos, «yo sabía»......................

...................... Ni siquiera te lo había dicho nunca; pero, fíjate, en casa de la modista, en una revista, vi tu fotografía...........Encima de la mesa...bien abiertas las páginas por su sitio.......
Es humano o más bien femenino...........Porque yo no quería estropear nuestras últimas semanas........., no, completamente natural............ No me hagas mejor de lo que soy................. ¡Oye! Estoy oyendo música.............
Digo que oigo música...............Venga, deberías golpear en la pared e impedir que esos vecinos toquen el gramófono a estas horas. Han cogido esas malas costumbres porque tú nunca vivías en tu casa..........
............Es inútil. Por lo demás, el doctor de Marta vendrá mañana.......... No, no, querido. Es un médico muy bueno,
y no hay razón alguna de que le ofenda mandando venir a otro........ No te preocupes..... que sí........ que sí..........
Ella te dará noticias.............................
..............Comprendo.....................Comprendo...................... Además, esta vez soy valiente, muy valiente..........
.....¿Qué?.............¡Oh!, sí, mil veces mejor. Si no hubieses llamado, estaría muerta.................
No................espera ,.................... espera.............................. Encontremos un medio.............
(Recorre la habitación de punta a cabo y su dolor le arranca lamentaciones.)
Perdóname. Yo sé que esta escena es intolerable y que tienes mucha paciencia, pero compréndeme; yo sufro, sufro.
Este hilo es el último que me une todavía a nosotros....................
.............................¿Anteayer por la noche? He dormido. Me había acostado con el teléfono..............
No, no. En mi cama............ Sí, ya lo sé. Soy ridícula, pero tenía el teléfono en la cama porque, a pesar de todo, estamos unidos por el teléfono. Llega hasta tu casa y, además, tenía la promesa de tu llamada. Así que figúrate que he tenido un
montón de sueños. Esta llamada era un verdadero golpe que tú me dabas y yo me caía, o bien un cuello, un cuello que se puede estrangular, o bien yo estaba en el fondo de un mar que se parecía al piso de Auteuil, y yo estaba unida a ti por
un tubo de escafandra y te suplicaba que no cortases el tubo; en fin, sueños estúpidos si se cuentan; únicamente que en el sueño tenían vida y era terrible............
Porque tú me hablas. Hace cinco años que vivo de ti, que tú eres mi aire respirable, el único; que paso el tiempo esperándote, creyéndote muerto si te retrasas, muriéndome por creer que estás muerto, reviviendo cuando entras y
por fin estás aquí, muriéndome de miedo cuando te marchas. Ahora tengo aire porque tú me hablas.
No es tan tonto mi sueño. Si cortas, cortas el tubo................................
.......De acuerdo, querido; he dormido. He dormido porque era la primera vez. El médico lo ha dicho: es una intoxicación. La primera noche se duerme. Y además el sufrimiento distrae, es completamente nuevo, se soporta.
Lo que no se soporta es la segunda noche, ayer, y la tercera, esta noche, dentro de unos minutos, y mañana, y pasado mañana, y días y días..., ¿qué va a hacer una, Dios mío?........

Jean Cocteau