CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

19 de marzo de 2026

LA FORMA DEL VACIO






Pienso que el sueño existe porque existo;
pero si contra el mundo cruzo rostros
y de ligeros vientos alzo vuelos,
túnicas que no han de vestir estatuas,
y con palabras que después desaparecen,
violadas de improviso,
evoco su mirada y sus palabras: "cielo", "vida"
que eran como un andar a oscuras,
tan tristes como yo y como mi alma,
como cuando la noche se derrumba
y viene hasta mis manos decaída,
pienso que existo porque el sueño existe.
Puedo encontrar las huellas que abandono:
la mujer que una vez amaba,
sus brazos, sus cansancios, su mirada
y su visible pensamiento,
olvidada columna en mi memoria,
y todo lo que puedo enumerar:
la tarde que a su lado había,
la noche de su voz y la desierta
despedida de entonces.

Pienso también: "La tierra es mi enemiga",
mas los seres que habitan su amargura
defienden mi existencia,
luchan con mi tristeza y cada día
presiento que he de hallar diversas tierras,
otras miradas, nuevas formas
hacia mi sueño transportadas,
hechas amor o cándidas caricias
como viajeras que en lo oscuro mueren
sin conocer la tierra donde yacen.

Encontraré también nuevas tristezas,
ojos que ya no miran, cadáveres vacíos
y otra vez el recuerdo de sus ojos,
el anhelar sediento que abandonaba en mí,
su muerta voz, su despedida.
Pero jamás conoceré mi propio sueño,
el alma que pretende defenderme,
mi corazón vacío, ni mi forma.

Ali Chumacero

EL PRIMER ASESINATO






Supe que no había ocurrido
No había asesinato en la pradera
La hierba no estaba roja
La hierba era verde
Supe que no había ocurrido

He llegado a casa cansado
Mis botas están veteadas de suciedad
Para qué sirve predicar
nunca les pasó nada
a los cuerpos asesinados en la pradera

Decid la verdad he fumado hasta
llegar al amor en esta noche inocente
Jamás ocurrió
Jamás ocurrió
No hubo asesinatos en la pradera

Había una casa en la pradera
La pradera en sí era grande y estaba vacía
Era de noche
Era noche cerrada
Había luces en las diminutas ventanas.

Leonard Cohen

18 de marzo de 2026

QUE HAGO AQUI





No sé si el mundo ha mentido.
Yo he mentido.
Yo no sé si el mundo ha conspirado contra el amor.
Yo he conspirado contra el amor.
El clima de tortura no constituye ningún consuelo.
Yo he torturado.
Aunque no hubiera existido la nube en forma de hongo
habría odiado.
Escuchadme.
Yo habría hecho las mismas cosas
aunque no existiera la muerte.
Me niego a que se me sujete como a un borracho
bajo el frío grifo de los hechos.
Yo rechazo la coartada universal.
Como un ninfomaníaco que ata a un millar
en una extraña hermandad.
Yo espero
a que cada uno de vosotros confiese.

Leonard Cohen

ELEGIA DEL MARINO







Los cuerpos se recuerdan en el tuyo:
su delicia, su amor o sufrimiento.
Si noche fuera amar, ya tu mirada
en incesante oscuridad me anega.
Pasan las sombras, voces que a mi oído
dijeron lo que ahora resucitas,
y en tus labios los nombres nuevamente
vuelven a ser memoria de otros nombres.
El otoño, la rosa y las violetas
nacen de ti, movidos por un viento
cuyo origen viniera de otros labios
aún entre los míos.
Un aire triste arrastra las imágenes
que de tu cuerpo surgen
como hálito de una sepultura:
mármol y resplandor casi desiertos,
olvidada su danza entre la noche.
Mas el tiempo disipa nuestras sombras,
y habré de ser el hombre sin retorno,
amante de un cadáver en la memoria vivo.
Entonces te hallaré de nuevo en otros cuerpos.

Ali Chumacero

17 de marzo de 2026

Y VAN A DECIR QUE CANTO





Y van a decir que canto
desde la vanidad (o la ignorancia).
Ya no me importa, ratas,
lo que digan (aunque duela)
ahora que he perdido el respeto
de mis hijos, mi jardín,
mis animales (el perrito y la calandria)
por ocultar mis gracias de la envidia.
Ahora que corté mi cabello, cubrí
mis piernas de cobre con ceniza.
Les voy a recordar que yo medía
diez centímetros más que mis iguales,
y era sabia y bella y bondadosa.
Y a pesar de estos vestidos
baratos y sintéticos
(que casi nunca lavo) les recuerdo
mis bellos camisones
de algodón ovillado, mis sedas
que guardo entre frazadas
repletas de alcanfor, para la pena,
el goce, el desperdicio
(y la envidia otra vez).

Antonio Cisneros

PIENSO EN LA CLARIDAD DE TUS CABELLOS






Pienso en la claridad de tus cabellos
en la azulada línea de tus ojos
y en el espejo blanco de tu rostro
circundando de espacio y oro verde.

Pienso en el corazón que se asomaba
a la música densa de tu voz
y que se difundía en el paisaje
que sólo te podía responder.

Pienso en la soledad del mar oscuro,
en la del muro gris en que resido,
Bronwyn, y en la locura de saberte
perdida en la espiral más divergente.

Juan Eduardo Cirlot

16 de marzo de 2026

TRES BUENAS NOCHES






De alguna parte simple de mí mismo
que no consigo agotar
tomé una bendición para las flores
que se crispaban en la noche
como puños celosos de amor,
como nudos
que nadie puede deshacer sin destruirlos.
La nueva mañana me arropó
en una bruma azul
como el polvo bajo un traje de boda.
Después seguí al día
como una nube de pesadas ovejas
detrás del judas
ascendiendo por una rampa rodeada de sangre
hasta el terror de cada edificio negro.

Diez años, viajes sellados sueños no ganados.
Risas que intentaban tentarme hacia la senectud
vertidas por amigos, estrellas, carne desconocida, mulas, Mar.
Instantáneo conocimiento de cuerpos, material y espíritu
que aprendido lentamente hubiera hecho sonreír a la muerte.
Historias convirtiéndose en teorías
que tan sólo rogaban el ser expuestas una y otra vez.
Muchachas flotando sobre los capullos de mi boca
con un musculoso beso triangular
de boca ordinaria a boca secreta.
No obstante, mi homenaje a vosotras pegajosas flores.
rabinos verdes y rojos sirviendo al sol como bandejas.
Al final me ofrecisteis el dogma que me enseñasteis
a desdeñar y yo como buen alumno lo desdeñé.
Caí bajo las diagramadas praderas como el fragmento
de una estatua perfecta con estratos de ciudades construidas sobre él.
Os vi poderosas y os vi felices
de que no pudiera vivir tan sólo para la siega
de que fuera un verdadero ciudadano de la lenta tierra.

Luz y Esplendor
en las huertas durmientes
que penetran entre los árboles
como la procesión de una boda en una película muda
penetrando bajo los arcos de ramas
sólo por amor.
Desde una colina observaba
respirar a las flores de manzano
que aspiraban la plata de la noche
como peces comiendo las esferas
de aire del agua del río.
Así la iluminada noche alimentaba
las dormidas huertas
penetrando en las bóvedas de ramas
como una sagrada procesión.
Larga vida al poder de los ojos.
Larga vida a los escalones invisibles
que los hombres pueden leer en una montaña.
Larga vida a la máquina desconocida
o corazón
que por deseo o accidente
vierte con gracia de vencedor
un clima interminablemente perfecto
sobre las perfectas criaturas
que amamanta el mundo.

Montreal
Julio 1964

Leonard Cohen

A GAUDI





Relámpago de carne hecha de roca,
gesto de invocación incorporada;
anciano de cristal cuya mirada
parece un girasol de doble boca.

En tu oración la luz se ha vuelto loca
llena de mansedumbre exasperada;
y una tormenta azul, paralizada
se postra a ese alarido que convoca.

Tu arquitectura gime como un bosque
crucificado en furia que no mengua
bajo las destrucciones cenitales.

Yo pido a ese sarmiento que me enrosque
con brasas y zafiros esta lengua
de pecados y cantos capitales.

Juan Eduardo Cirlot

15 de marzo de 2026

MUJER DESHABITADA






De rosa y canto saturada,
contra el origen de tu ser sublevas
un recuerdo de labios naufragando
y la temida enemistad
de presuroso y fugitivo aroma,
bajo el silencio idéntico
a tu inútil sosiego de virgen desolada.

Mudas fueras al tiempo, pero sabes
dejarte abandonada y te sometes
como la flor al mar,
igual que entre los labios vuela el canto,
e insiste sobre el mundo tu fatiga,
la dura soledad de tus sentidos,
suma de amor y lágrimas que mi latir inundan
de este vano sentirte agonizando.

Opones sólo amor y te conserva
la esperanza invencible de mi cuerpo,
como si al derrumbarte
cuando cierras los ojos y en ti misma
soportas la caricia que en inmóvil te torna,
entonces navegaras a mí y te defendieras,
ya sin saber de ti,
deshabitada flor y canto destrozado,
rescatada del mundo
y hecha estatua abatida en un invierno.

Ali Chumacero

CIELO







Los grandes pasan,
pasan sin tocarse,
pasan sin mirarse,
cada uno sumido en el gozo,
cada uno en su fuego.
No tienen necesidad
el uno del otro,
tienen la más profunda de las necesidades.
Los grandes pasan.

Registrados en algún cielo múltiple
grabados en alguna risa sin fin,
pasan,
como estrellas de diferentes estaciones,
como meteoros de diferentes siglos.

Fuego inalterado
por el fuego que pasa,
risa inatacada
por el confort,
se pasan los unos a los otros
sin tocarse, sin mirarse,
necesitando saber tan sólo
que los grandes pasan.

Leonard Cohen