CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

17 de marzo de 2026

PIENSO EN LA CLARIDAD DE TUS CABELLOS






Pienso en la claridad de tus cabellos
en la azulada línea de tus ojos
y en el espejo blanco de tu rostro
circundando de espacio y oro verde.

Pienso en el corazón que se asomaba
a la música densa de tu voz
y que se difundía en el paisaje
que sólo te podía responder.

Pienso en la soledad del mar oscuro,
en la del muro gris en que resido,
Bronwyn, y en la locura de saberte
perdida en la espiral más divergente.

Juan Eduardo Cirlot

16 de marzo de 2026

TRES BUENAS NOCHES






De alguna parte simple de mí mismo
que no consigo agotar
tomé una bendición para las flores
que se crispaban en la noche
como puños celosos de amor,
como nudos
que nadie puede deshacer sin destruirlos.
La nueva mañana me arropó
en una bruma azul
como el polvo bajo un traje de boda.
Después seguí al día
como una nube de pesadas ovejas
detrás del judas
ascendiendo por una rampa rodeada de sangre
hasta el terror de cada edificio negro.

Diez años, viajes sellados sueños no ganados.
Risas que intentaban tentarme hacia la senectud
vertidas por amigos, estrellas, carne desconocida, mulas, Mar.
Instantáneo conocimiento de cuerpos, material y espíritu
que aprendido lentamente hubiera hecho sonreír a la muerte.
Historias convirtiéndose en teorías
que tan sólo rogaban el ser expuestas una y otra vez.
Muchachas flotando sobre los capullos de mi boca
con un musculoso beso triangular
de boca ordinaria a boca secreta.
No obstante, mi homenaje a vosotras pegajosas flores.
rabinos verdes y rojos sirviendo al sol como bandejas.
Al final me ofrecisteis el dogma que me enseñasteis
a desdeñar y yo como buen alumno lo desdeñé.
Caí bajo las diagramadas praderas como el fragmento
de una estatua perfecta con estratos de ciudades construidas sobre él.
Os vi poderosas y os vi felices
de que no pudiera vivir tan sólo para la siega
de que fuera un verdadero ciudadano de la lenta tierra.

Luz y Esplendor
en las huertas durmientes
que penetran entre los árboles
como la procesión de una boda en una película muda
penetrando bajo los arcos de ramas
sólo por amor.
Desde una colina observaba
respirar a las flores de manzano
que aspiraban la plata de la noche
como peces comiendo las esferas
de aire del agua del río.
Así la iluminada noche alimentaba
las dormidas huertas
penetrando en las bóvedas de ramas
como una sagrada procesión.
Larga vida al poder de los ojos.
Larga vida a los escalones invisibles
que los hombres pueden leer en una montaña.
Larga vida a la máquina desconocida
o corazón
que por deseo o accidente
vierte con gracia de vencedor
un clima interminablemente perfecto
sobre las perfectas criaturas
que amamanta el mundo.

Montreal
Julio 1964

Leonard Cohen

A GAUDI





Relámpago de carne hecha de roca,
gesto de invocación incorporada;
anciano de cristal cuya mirada
parece un girasol de doble boca.

En tu oración la luz se ha vuelto loca
llena de mansedumbre exasperada;
y una tormenta azul, paralizada
se postra a ese alarido que convoca.

Tu arquitectura gime como un bosque
crucificado en furia que no mengua
bajo las destrucciones cenitales.

Yo pido a ese sarmiento que me enrosque
con brasas y zafiros esta lengua
de pecados y cantos capitales.

Juan Eduardo Cirlot

15 de marzo de 2026

MUJER DESHABITADA






De rosa y canto saturada,
contra el origen de tu ser sublevas
un recuerdo de labios naufragando
y la temida enemistad
de presuroso y fugitivo aroma,
bajo el silencio idéntico
a tu inútil sosiego de virgen desolada.

Mudas fueras al tiempo, pero sabes
dejarte abandonada y te sometes
como la flor al mar,
igual que entre los labios vuela el canto,
e insiste sobre el mundo tu fatiga,
la dura soledad de tus sentidos,
suma de amor y lágrimas que mi latir inundan
de este vano sentirte agonizando.

Opones sólo amor y te conserva
la esperanza invencible de mi cuerpo,
como si al derrumbarte
cuando cierras los ojos y en ti misma
soportas la caricia que en inmóvil te torna,
entonces navegaras a mí y te defendieras,
ya sin saber de ti,
deshabitada flor y canto destrozado,
rescatada del mundo
y hecha estatua abatida en un invierno.

Ali Chumacero

CIELO







Los grandes pasan,
pasan sin tocarse,
pasan sin mirarse,
cada uno sumido en el gozo,
cada uno en su fuego.
No tienen necesidad
el uno del otro,
tienen la más profunda de las necesidades.
Los grandes pasan.

Registrados en algún cielo múltiple
grabados en alguna risa sin fin,
pasan,
como estrellas de diferentes estaciones,
como meteoros de diferentes siglos.

Fuego inalterado
por el fuego que pasa,
risa inatacada
por el confort,
se pasan los unos a los otros
sin tocarse, sin mirarse,
necesitando saber tan sólo
que los grandes pasan.

Leonard Cohen

14 de marzo de 2026

CON BRONWYN







Yo también estoy hechizada
Bronwyn

Algo me está buscando por el campo,
o por el bosque negro que fue verde:
Algo de claridad pero sin forma,
como un sonido inmenso que bajara
desde un cielo apartado
por el cielo que existe.

* * *

Nunca supe quién soy,
pero voy
a ser lo que tú quieres sólo siendo
en el sol absoluto donde ardiendo
mueres porque eres.

Voy a ser la eternamente llama
de tu espiga de fuego;
mi resplandor entrego
a tu doliente niebla que me llama.

Caigo en tu corazón que ha de perderse
para que aprenda a rehacerse
desde el cristal azul del océano
al sarmiento quemado de una mano
cerrada al deshacerse.

* * *

Los álamos inciertos de las almas
se alejan por el campo.
Los álamos se alejan, Bronwyn.

Los gritos permanecen y el incendio.

* * *

¿Creíste que no te oía
cuando dijiste:
subes bajo las verdes nubes,
de la tierra que hiciste
blanca en un mediodía
rojo como la herida en que perdiste
lo que a tu corazón te unía?

¿Creíste que no te oía
más allá de las olas
cuando las sombras solas
eran mi todavía?

* * *

Por las sombras desciendo hasta la torre
y vuelvo a ver el mar rojizo
anaranjado.

Y vuelvo a ver los muertos, la corona
de flores aterradas.

¿Creíste que no vendría
junto a las negras rocas,
cuando de nuestras bocas
el cielo renacía
convirtiendo el espacio
en de plata palacio,
la distancia
en nuestra eterna estancia?

¿Creíste que era muerte
la noche de la suerte,
y el fin de la canción
mi desaparición?

* * *

Un nombre estaba escrito sobre el agua,
fue dicho desde el agua, Bronwyn,
entre cienos y miedo a los abismos
bajo las grandes aves transparentes.

* * *

¿Pudiste imaginar
en la noche del mar
que no respondería,
sin hallar
la voz con que diría
dónde me has de encontrar?

¿Pudiste suponer
en la niebla del ser
que no contestaría
y que no encontraría
la voz para poder
responder?

¿Y pudiste pensar
que jamás tornaría
tu nombre a concitar?

* * *

Empujo las paredes calcinadas.
Las inscripciones crujen
y los acordes siguen rechinantes
sobre la superficie rota
del olvido esencial.

***

Te vuelvo a repetir
que siempre esperaría.
No me dejes de oír.

¿Pudiste concebir
en tu triste existir
que nunca volvería,
si es que me pude ir
y que te dejaría
sin venirte a decir
que no quieras morir?

* * *

No siempre puedo recordarte
bajo los grandes trozos de silencio
que me aplastan y dejan en ceniza
tan sólo perseguido
por un sonido oscuro
y por las lentas avenidas grises
de un orbe sin final y sin principio.

* * *

¿Y dejaste a la nada
tu esperanza abrasada
abandonando al fuego
todo el humo del ruego?

¿Y soñaste perder entre las hierbas
el anillo de luz en que conservas
el signo de mi eterna persistencia
en la espiral oscura de tu esencia?

¿Y llegaste a creer
no ser?

* * *

Bronwyn, 
¿estás aunque no nunca
pueda?

* * *

¿Olvidaste
mi primera mirada
cuando me desnudaste
estando ya desnuda y entregada?

* * *

La tierra es diferente de la tierra
y el cielo es otro cielo cuando ya.

La luz me está pensando desde el otro
lado del muro blanco de un milenio.

* * *

Estoy en un espacio que no puedes
abrir con los espinos de tus manos
humanas, temblorosas.
Yo destruiré las redes
de todos los arcanos y las rosas
tenebrosas.

Retornaré al pantano gris
y volverá el instante lis
de envolverte en mi luz
más allá de la torre y de la cruz
con relieves,
para que tú me lleves al lugar
en que nunca nos podrá separar
ni el filo de una espada,
ni la doble amenaza de la nada.

Algo me está buscando entre las hierbas
azules de otra vida.

Algo como una imagen sacramento,
como una niebla de temblor.

* * *

Me has llamado Daena,
Shekina me has llamado,
así me has consagrado:
La que Desencadena.

Ten fe en tu pensamiento
de siquiera un momento.

Quiere lo que deseas
para que siempre seas.
Es porque tú eres mi ángel
que me sabes tu arcángel.

Con nocturna ceniza entre tus labios,
Bronwyn

Juan Eduardo Cirlot


JARDIN DE CENIZA





Haber creído alguna vez
viendo la noche desplomarse al mundo
y una tristeza al corazón volcada,
y después ese cuerpo que oprimen nuestras manos:
la mujer que sonríe
y sobre el lecho se nos vuelve
cadáver mutilado en el recuerdo,
como mentira ínfima
o rosa desde siglos viviendo en el silencio.
Y sin embargo en ella nos perdemos,
muertos contra sus brazos, en su misterio mudos
tal una voz que nadie escucha,
frutos ya de cadáver de amor, petrificados;
su placer nos sostiene sobre un mentido mundo,
ahí nos consumimos continuando
en la vana tarea interminable,
y luego no creemos nada,
somos desolación o cruel recuerdo,
vacío que no encuentra mar ni forma,
rumor desvanecido en un duro lamento de ataúdes.

Ali Chumacero


13 de marzo de 2026

MI AMANTE






Desnuda, mi funesta amante
de piel vencida y casta como deshabitada,
sacudes sobre el lecho voces
y ternuras contrarias a mis manos,
y un crepúsculo escucho entre tu cuerpo
cuando al caer en ti agonizo
en un nacer marchito, sin el duelo
comparable al temor de tu agonía.

Contigo transparento la caída
de un alud o huracán de rosas:
suspiros de manzanas en tumulto
diciéndome que el hombre está vencido,
confuso en amarguras y vacías miradas.
En ti respondo al mundo, y en tu cuerpo
respiro ese sabor de los sepulcros;
una noche no más, y tu mirada
persiste, implora y vence entre mis ojos,
decidida a una lucha prolongada
donde el recuerdo se convierte
en esa área languidez del pensamiento,
como materia de tus ojos mismos.

Lloras a veces arrojando
fúnebres aguas de perfume ciego,
como si desprendida de una antigua idea
vinieras hasta mí, tan clara
como un ángel dormido en el espacio,
a dejar evidencia, luz y vida;
y en tus lágrimas miro surgir tu suave piel
como si en ellas prolongaras
o hicieras más probable tu existencia,
derramando el aroma de tu sueño
sobre esta soledad de tu desnudo.

Ali Chumacero

TODO LO QUE HAY QUE SABER A CERCA DE ADOLPH EICHMANN





OJOS.............................................................................. Normales
PELO.............................................................................. Normal
PESO.............................................................................. Medio
ESTATURA..................................................................... Media
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES.................................... Ninguna
NUMERO DE DEDOS........................................................ Diez
NUMERO DE DEDOS DE LOS PIES.................................... Diez
INTELIGENCIA.............................................................. Normal

¿Qué esperabais?
¿Espolones?
¿Enormes incisivos?
¿Saliva verde?
¿Locura?

Leonard Cohen

12 de marzo de 2026

UN SENTIDO DELA MAÑANA






No puedo soportar el sonido de una pizarra al ser arañada.
Es esto lo que tú estás haciendo en mi oído medio. 
Es así como hacen confesar a los espías. 
Vine hasta aquí para averiguar por qué eres fea.
 Las campanas de mediodía gobiernan un lado del cielo. 
Están finalmente poniendo las tejas a ese tejado colina arriba. 
Estás en el centro de tu mundo. 
Nosotros estamos intentando circuncidar tu corazón.
 Pero no podéis evitar que grite. 
Sí, hemos amortiguado tu voz. 
Tienes Tienes Tienes. 
Esto nos deja con un sentido de la mañana.

UN SENTIDO DE LA MAÑANA

Ya has dicho lo que tenías que decir. 
Tu mañana fracturada.
Tus frases de aceite y agua. 
Ya no deseamos quedarnos contigo. 
Nadie lo desea. 
No puedes casarte con hormigas y gotas de lluvia. 
La gente tiene derecho a esquivar tu granja.
 Estos arneses deformes y estas correas sin objeto
 -¿para quién son y qué trabajo les obligarás a hacer?-,
 espíritus deformes cuyo destino era la muerte que tú revives, 
sedes de curiosidad y venganza. 
Alguien más te ha declarado la guerra.
Lo averiguamos en los Libros de Notas:

No me persigáis por no ser hermosa
y no hagas como que soy una niña pequeña
que no ha aprendido aún a utilizar el maquillaje.
¿Deseas realmente combatir conmigo a muerte?
Tengo hijos por los que debo seguir viviendo.
Tú tan sólo tienes belleza.

Leonard Cohen