CafePoetas es un Blog sin animo de lucro donde se rinde homenaje a poetas de ayer, hoy y siempre.

2 de agosto de 2026

CEREMONIA RECURRENTE







El animal totémico con sus uñas de luz,
los objetos que junta la oscuridad debajo de la cama,
el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra
que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminentemente.
Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas del sueño,
Vuelvo de un continente a medias ciego
donde también estabas tú pero eras otra,
y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro el horizonte de tus flancos
(dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices bruto y tonto,
te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde, un fuego
de piel y de azabache, las figuras del sueño)
el animal totémico a los pies de la hoguera
con sus uñas de luz y sus alas de almizcle.

Y después despertamos y es domingo y febrero.

Julio Cortázar

1 de agosto de 2026

CONTEMPLO








Contemplo
el monte frío,
la lenta paz,
la cumbre...

Mas volvería
a andar
el mismo camino,
a amar la misma tierra
honda y desposeída,
apasionadamente
la misma incertidumbre.


Alfonso Costafreda

31 de julio de 2026

AUSCHWITZ, ESPEJOS 1941








Los espejos expanden su dominio
cuando ofrecen imágenes certeras
de lo que ha visto el hombre en las aceras
de sus ciudades llenas de exterminio.

Un simple espectador sin raciocinio
que ha contado innombrables calaveras,
un cuerpo sumergido en las bañeras,
un corazón ahogado de aluminio.

No hubo nada ni habrá ninguna vida
que pueda soportar esta homicida
tiranía de muertos sobre muertos.

No habrá ninguna luz que nos irradie,
tan sólo unos instantes siempre inciertos
y algún lugar que no recuerde nadie.

Israel Clara

30 de julio de 2026

NOCTURNO DE BERLIN







El polen de los jóvenes alerces navega entre la noche color rojo-ladrillo
(el mismo polen de la fiebre del heno).
Como la nieve viaja en remolinos pero tiene plumajes y se enreda
en la corolas remojadas de los alerces-hembra y pasta a su placer.
Son los llamados modos de la vida y (con poco entusiasmo) del amor.
Delicia de perezas en verano (jamoncito de Parma te recuerdo).
Apago el cigarrillo, carraspeo y abro la ventana / repleta de aire rojo y polen fresco.
Tibia y mansa la brisa, encendido el candil, la sábana revuelta.
Una mosca mayor que una paloma se reposa en mi hombro.

Antonio Cisneros

29 de julio de 2026

HAY QUE LLEGAR AL BORDE






Hay que llegar al borde
y apurar esta vida
que duda de sí misma
y que vacila,
y acaso se detiene.
y volver, si es posible,
por haber descubierto
que nada, nada pasa,
porque no hay en ti
más que ocres,
estos grises,
los oscuros azules
del otoño.

Jose Corredor Matheos



28 de julio de 2026

ACTO






Ahora que en la noche ya se tienen
y en sus ojos transita un leopardo,
ahora que su sexo huele a nardo
y sus lenguas felinas se contienen,

ella enmudece. Sus manos retienen
el sangriento arañazo del guepardo.
Nunca la ha amado. Sabe que es el bardo
que acalla versos para que no suenen.

Ella le quiso y sabe que sus labios
en jardines fructíferos se enraman.
Se salvará en la noche, en cualquier cosa,

en hombres más sinceros y más sabios.
En cuerpos que no mueren porque se aman
ella es el mar, la eclosión de la rosa.

Israel Clara

27 de julio de 2026

LOS AMANTES




¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos ?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.

Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.

Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.

Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.

Julio Cortázar

26 de julio de 2026

CANTO XXXV





Me he sentado en el centro del bosque a respirar.
He respirado al lado del mar fuego de luz.
Lento respira el mundo en mi respiración.
En la noche respiro la noche de la noche.
Respira el labio en labio el aire enamorado.
Boca puesta en la boca cerrada de secretos,
respiro con la sabia de los troncos talados,
y, como roca voy respirando el silencio
y, como las raíces negras, respiro azul
arriba en los ramajes de verdor rumoroso.
Me he sentado a sentir cómo pasa en el cauce
sombrío de mis venas toda la luz del mundo.
Y yo era un gran sol de luz que respiraba.
Pulmón el firmamento contenido en mi pecho
que inspira la luz y espira la sombra,
que recibe el día y desprende la noche,
que inspira la vida y espira la muerte.
Inspirar, espirar, respirar: la fusión
de contrarios, el círculo de perfecta consciencia.
Ebriedad de sentirse invadido por algo
sin color ni sustancia, y verse derrotado,
en un mundo visible, por esencia invisible.
Me he sentado en el centro del bosque a respirar.
Me he sentado en el centro del mundo a respirar.
Dormía sin soñar, mas soñaba profundo
y, al despertar, mis labios musitaban despacio
en la luz del aroma: "Aquel que lo conoce
se ha callado y quien habla ya no lo ha conocido".

Antonio Colinas

TODO LO QUE TEMEMOS








No sé de dónde vienen
tu risa, tu alegría,
en qué instante aprendiste
a mirar frente a frente
todo lo que tememos.
A mirarlo en los ojos
como si nada hubiera
que temer
y tu mirada
hubiese descubierto
entre tanto desorden
un principio de luz.

Como si tú estuvieras
al borde del misterio
y nada sorprendiera
tu fe
y nos hablaras
no de lo que estás viendo,
sino de lo que sientes
venir
y entiendes tan fácilmente...

Así entonces separas
del terror su envoltura
diaria
y tu mano
traza en la oscuridad
un camino seguro.


Alfonso Costafreda

25 de julio de 2026

A LA MUERTE






A Alejandro Duque Amusco, amigo.


Y cómo describir su helada sombra,
esa luciérnaga en la boca abierta,
ese abismo insondable que se inserta
en una realidad que no se nombra.

¿Por qué tu corazón aún se asombra?
Dentro de ti la vida yace muerta
y es así que la nada nos deserta
cuando el último viento ya la escombra.

Llena su nombre algún lugar vacío
entre cimas de otoño y luz de frío,
donde el hombre no es hombre y no es el dueño

de su inmenso dolor ni de la suerte,
porque es el reino oscuro de la muerte
ese sueño de sueños en el sueño.

Israel Clara