DESHIELO
Nunca mayor quietud se vio en la muerte;ni frío más glacial que el de esta manoque tú alargaste al espirar, en vanoy que cayó en las sábanas, inerte.¡Ah... yo no estaba allí! Mi aciaga suerteno quiso que en el trance soberano,cuando tú entrabas en el hondo arcano,yo pudiera estrecharte... y retenerte.Al llegar, me atrajeron tus despojos;cogí esa mano espiritual y brevey la junté a mis labios y a mis ojos...Y en ella, al ver mi llanto que corría,pensé que aquella mano hecha de nieveen mi boca al calor... se derretía.Julio Flores