
Este cuarto pequeño y misterioso
tiene algo de silencio funerario,
y es una tumba, el lecho hospitalario
donde al fin mi dolor halla reposo.
Dormir en paz, en un soñar interno,
sin que nada a la vida me despierte.
El sueño es el ensueño de la muerte,
como la muerte es un ensueño eterno.
Cerrar a piedra y lodo las ventanas
para que no entre el sol en las mañanas
y, olvidando miserias y quebrantos,
dormir eternamente en este lecho,
con las manos cruzadas sobre el pecho,
como duermen los niños y los santos.
Francisco Villaespesa
tiene algo de silencio funerario,
y es una tumba, el lecho hospitalario
donde al fin mi dolor halla reposo.
Dormir en paz, en un soñar interno,
sin que nada a la vida me despierte.
El sueño es el ensueño de la muerte,
como la muerte es un ensueño eterno.
Cerrar a piedra y lodo las ventanas
para que no entre el sol en las mañanas
y, olvidando miserias y quebrantos,
dormir eternamente en este lecho,
con las manos cruzadas sobre el pecho,
como duermen los niños y los santos.
Francisco Villaespesa
7 comentarios:
Que tristes letras amiga, un sueño que nos lleva a otro sueño, liberándonos de esta vida.
Besitos de mi alma a la tuya.
ES TRISTE EL POEMA PERO DE UNA BELLEZA INFINITA.
ME QUEDÉ MARAVILLADA CON LA ULTIMA ESTROFA.
GRACIAS POR SUBIR AL BLOG TANTA CULTURA PARA QUIENES AMAMOS LAS LETRAS.
BESITOS
Triste pero siempre con su encanto...
Abrazo
Rosana, asi es.
Lujan, es un placer.
Mardelibertad, cierto.
Besos, cuidense.
Cuando mires las estrellas
acuérdate de mi
porque en cada una de ellas
he dejado un abrazo para ti.
Pasa un feliz fin de semana
y serás protagonista
de un millón de sonrisas.
María del Carmen
Gracias Gatita. Besos, cuidate.
El gran poeta de los versos tristes. Abrazos.
Publicar un comentario