20 de enero de 2012

EL SOÑADOR


Le aserraron el cráneo;
le estrujaron los sesos,
y el corazón ya frío
le arrancaron del pecho.

Todo lo examinaron
los oficiales médicos
mas no hallaron la causa
de la muerte de Pedro;

de aquel soñador pálido
que escribió tantos versos,
como el espacio azules
y como el mar acerbos.

¡Oíd! Cuando yo muera,
cuando sucumba, ¡oh, médicos!
ni me aserréis el cráneo
ni me estrujéis los sesos,

ni el corazón ya frío
me arrebatéis del pecho,
que jamás hasta el alma,
llegó vuestro escalpelo.

Y mi mal es el mismo,
es el mismo de Pedro;
de aquel soñador pálido
que escribió tantos versos,
y como el espacio azules
y como el mar acerbos.

Pedro Bonifacio Palacios

3 comentarios:

mardelibertad dijo...

Bonitos versos quedaron a el todo se lo quitaron...
Gracias por tu visita y palabras
Cuidate
Abrazo

DEMOFILA dijo...

Claro que te dejo el comentario, una poesía maravillosa, me ha encantado, seguro que te ha salido del corazón y, tal como ha salido del tuyo, ha llegado al mío, felicidades por tan estupenda poesía y gracías por compartirla.
Hola, vengo del blog de Poetiza, he visto tu blog en el de ella y he decidido venir a visitarte, me he alegrado de ello porque me ha gustado mucho tu blog y lo que escribes, por lo que he podido leer hasta ahora, si no te importa volveré a visitarte.
Un abrazo de esta nueva amiga bloguera

Jayja para tí... dijo...

máchucalo....


"cuando las almas se unen, cuando las almas se aman, cuando aprendemos a volar...Jayja"