
Tú que prendiste ayer los aurorales
fulgores del amor en mi ventana;
tú, bella infiel, adoración lejana
Madona de eucologios y misales:
Tú, que ostentas reflejos siderales
en el pecho enjoyado, grave hermana,
y en tus ojos, con lumbre sobrehumana,
brillan las tres virtudes teologales:
no pienses que tal vez te guardo encono
por tus nupcias de hoy. Que te bendiga
mi señor Jesucristo. Yo perdono
tu flaqueza, y esclavo de tu hechizo
de tu primer hijuelo, dulce amiga,
celebraré en mis versos el bautizo.
Ramon Lopez Velarde
fulgores del amor en mi ventana;
tú, bella infiel, adoración lejana
Madona de eucologios y misales:
Tú, que ostentas reflejos siderales
en el pecho enjoyado, grave hermana,
y en tus ojos, con lumbre sobrehumana,
brillan las tres virtudes teologales:
no pienses que tal vez te guardo encono
por tus nupcias de hoy. Que te bendiga
mi señor Jesucristo. Yo perdono
tu flaqueza, y esclavo de tu hechizo
de tu primer hijuelo, dulce amiga,
celebraré en mis versos el bautizo.
Ramon Lopez Velarde
3 comentarios:
Hola querida Sandra
Hermoso poema nos regalas hoy, un soneto bien trabajado a manera de los clásicos.
Te dejo un fuerte abrazo amiga mia y millones de gracias por seguirme en mi sitio que no es nuevo porque lo cerré en junio y despues me arrepentí.
Por eso lo vuelvo a abrir para algunos que quieran ver y si no para deleitarme la vista con las imágenes.
Besoooos gigantes.
Lujan, gracias amiga, siempre que pueda andare por tus blogs deleitandome con tus versos y con tan bellas imagenes. Besos, cuidate.
La traición en un bellísimo poema. Abrazos.
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