24 de marzo de 2011

ANGUSTIAS

(A mi esposo, ausente en Europa)




Torna a morir el sol. Así pasando
van de tu ausencia los terribles días,
en mi semblante pálido marcando
la huella de profundas agonías.

Torna a morir el sol. El hogar mío
de arpegios infantiles está lleno;
pero rueda del párpado sombrío
una rebelde lágrima a mi seno.

¡Podré, cuando regreses a mi lado,
rico de porvenir, rico de ciencia,
presentarte el tesoro inmaculado
de este grupo de amor y de inocencia?

¡Yo no lo sé! Cuando la muerte lanza
su aliento destructor sobre este suelo,
desfallece en mi pecho la esperanza
y me finge el terror mi hogar en duelo

Yo no he visto en los círculos de Dante
más terrible ansiedad, más cruel angustia;
se rinde el corazón agonizante,
y el alma siento desolada y mustia.

¡Y tú sufres también! También los brazos
extiendes a tu hogar con el deseo,
y luchas del deber entre los lazos,
cual otro encadenado Prometeo.

¿Por qué dejé que tan prolija ausencia
así emprendieras en momento aciago,
si me siento morir sin tu presencia,
si en todo miro aterrador amago?

¿Si miramos los dos, lentas y frías,
entre duda y afán pasar las horas,
sin que calmen futuras alegrías
las nubes del pesar abrumadoras?

Imposible vivir así, llevando
la angustia en el espíritu, la muerte;
imposible vivir agonizando,
sin luz el mundo y la existencia inerte.

¡Acaba, llega! ¡Que el hogar sin calma
es de mis penas intimas remedo;
que tiemblo por los hijos de mi alma;
que la vida sin ti me causa miedo!

Salome Ureña de Henriquez

4 comentarios:

La Gata Coqueta dijo...

Paso a saludarte mientras me sea posible y el tiempo me lo permita, para acompañarte en el fin de semana, produciéndome una grata emoción compartirlo contigo.

Al permitirme disfrutar de tus entradas, pensadas con la lógica del sentimiento para satisfacción de todos los que tienen el gusto de leerlas y opinar del tema sobre el que verses.

Con afecto por mi parte me despido, hasta otro memento que nos siga aportando reforzar la amistad a través de las palabras en equilibrada armonía...

María del Carmen

Fibonacci dijo...

La inmigración tiene eso amiga...lo que se queda, lo que se olvida y lo que se sufre...un besito chiquita

**kadannek** dijo...

Sí, desesperado, pero esperanzador en el fondo, es lo que me agradó del texto.
Siempre digo que la ausencia no es olvido, la "presencia", esencialmente, no tiene estricta relación con el físico, es cuestión de energías; Siente a su compañero en el corazón, pues ahí está. Volverá, es cosa de aguardar serenamente.

Un saludo.

Poetiza dijo...

Gatita, gracias por estar aqui.
Fibonacci, gracias por leerlo.
Kadannek, opino lo mismo.

Gracias por leer. Besos, cuidense.