(Para Valentín Giró, Poeta)

El Sol, ya a fin de la jornada,
desde occidente vigila
como una enorme pupila
de roja sangre inyectada.
Amplia mar, ensangrentada,
grave, imponente y tranquila,
finge la luz que vacua
en la celeste morada.
Con dulce melancolía,
la tarde doliente y fría,
va cerrando el áureo broche.
Mientras grave y lentamente
va conduciendo a Occidente
su catafalco la noche.
Federico Bermúdez y Ortega
3 comentarios:
Cuanto se siente el valor de tus blog, querida amiga..
Un beso..
Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos... de siempre..
Que la semana sea de las mejores, son mis mejores deseos..
Se van acabando las vacaciones y en la visita a los amigos, no podía faltar por aquí.
Un beso grandote.
La semana que viene ya de lleno en los blogs.
Adolfo, gracias amigo.
Arantza que alegria amiga.
Besos a cada uno, cuidense mucho.
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