
Sonó lenta y sin alarde
la ronca voz de una torre.
Por el camino sin nadie
venía un perfume de cobre;
por el camino sin nadie
de la tarde.
- ¡Oh, linda, te lo diré
ahora que estamos solos;
un redondo mar sin peces
son tus ojos!
-La tarde borda jacintos
de tafetán sobre el cielo.
-¡Si quieres uno, yo puedo
sobre tus trenzas ponerlo!
-No, déjame sin jacintos
lucir así mis cabellos.
-¿Flotando sueltos al viento
como las alas de un cuervo?
-O de un retazo de noche
caído desde los cielos.
-¡Oh, linda, linda, no puedo
con la sombra de tu pelo!
Suena lenta y sin alarde
la ronca voz de una tarde.
Por el camino sin nadie
vino un perfume salobre;
por el camino sin nadie
de la tarde.
Franklin Mieses Burgos
la ronca voz de una torre.
Por el camino sin nadie
venía un perfume de cobre;
por el camino sin nadie
de la tarde.
- ¡Oh, linda, te lo diré
ahora que estamos solos;
un redondo mar sin peces
son tus ojos!
-La tarde borda jacintos
de tafetán sobre el cielo.
-¡Si quieres uno, yo puedo
sobre tus trenzas ponerlo!
-No, déjame sin jacintos
lucir así mis cabellos.
-¿Flotando sueltos al viento
como las alas de un cuervo?
-O de un retazo de noche
caído desde los cielos.
-¡Oh, linda, linda, no puedo
con la sombra de tu pelo!
Suena lenta y sin alarde
la ronca voz de una tarde.
Por el camino sin nadie
vino un perfume salobre;
por el camino sin nadie
de la tarde.
Franklin Mieses Burgos
4 comentarios:
Hola amiga estubo muy bien
el poema es otro estilo de lirica
muy bien lograda por su autor
gracias como siempre jejejjee.
Un fuerte abrazo besos muy dulces
que tengas un feliz dia...
Que elegancia descubrir estos poemas que compartes con nosotros.
Un beso mi querida amiga..
Que tengas un lindo día..
Un abrazo
Saludos fraternos....
Jose, gracias por leerlo.
Adolfo, gracias por leer.
Besos, cuidense.
Un poema tierno y bello. Abrazos.
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