23 de mayo de 2010

POBREZA A LOS DIEZ AÑOS


Toda mi angustia tuvo la forma de un zapato.
de un zapatito roto, opaco, desclavado.
El patio de la escuela... Apenas tercer grado...
Qué largo fue el recreo, el más largo el año.
Yo sentía vergüenza de mostrar mi pobreza.
Hubiera preferido tener rotas las piernas
y entero mi calzado. Y allí contra una puerta
recostada, mirando, me invadía el cansancio
de ver cómo corrían los otros por el patio.

Zapatos con cordones, zapatos con tirillas,
todos zapatos sanos. Me sentía en pecado
vencida y diminuta, mi corazón sangrando...
Si supieran los hombres cuánto a los diez años
puede sufrir un niño por no tener zapatos...
Que anticipo de angustia. Todavía perdura
doliéndome el pasado. El patio de la escuela
y aquel recreo largo...

Mi piececito trémulo, miedoso, acurrucado.
Mi infancia entristecida, mi mundo derrumbado.
Un pájaro sin alas, tendido al pie de un árbol.
La pobreza no tiene perdón a los diez años.

Matilde Alba Swann

4 comentarios:

Laura Caro dijo...

Es una preciosidad de poema, tan sensible y tan tierno. Refleja perfectamente los sentimientos de un niño.
Me encantó.
Saludos

Adolfo Payés dijo...

Me gusta.. un bello sentimiento recorre mi interior al leerte..

Un beso mi querida amiga

Un abrazo
Saludos fraternos

Que tengas una semana formidable..

Dilman dijo...

Y pensar que ahora hay millones de niños con ese recreo largo, en las calles desamparados u obligados a trabajar o estar en guerras...
La poesía esa constante lucha por sobreponerse a las injusticias...
Mis saludos!!!

Poetiza dijo...

Laura, gracias por leerlo.
Adolfo, gracias por leer.
Dilman, gracias por leerme.

Besos, cuidense amigos.